miércoles, 22 de junio de 2016

El sueño de una noche de... teatro

Crónicas Mosconas 22
El sueño de una noche de... teatro
Gustavo A. Fernández


El taller de teatro de Grado hará su debut ante el público el próximo 13 de mayo representando "El sueño de una noche de verano". Esta actividad se enmarca dentro de los XI Encuentros de Literatura y Artes que organiza, desde el 22 de abril, el Foro de Creación y Lectura de la Biblioteca. Servirá además para recordar y conmemorar en Grado el 400 aniversario del fallecimiento de Shakespeare. ¡Hasta aquí, todo perfecto!, el problema surge precisamente a la hora de buscar un escenario adecuado para la puesta de largo de este grupo de teatro local. No hay demasiadas opciones pues Grado es el único concejo asturiano de más de 10.000 habitantes que no dispone de un equipamiento de teatro o auditorio. Existen además numerosos concejos con mucha menor población que cuentan con dicha dotación. Mientras, los moscones seguimos soñando y demandando desde hace años un espacio digno y amplio donde desarrollar y programar regularmente actividades culturales y artísticas, espectáculos y ocio de calidad.

(Publicado en La Nueva España el 30-03-2016)

miércoles, 11 de mayo de 2016

Alonso de Grado no era moscón

Crónicas Mosconas 21
Alonso de Grado no era moscón
 Gustavo A. Fernández

 La calle Alonso de Grado es una de las más céntricas e importantes de la villa. En ella se ubican numerosos comercios, viviendas y la propia Casa Consistorial. Antiguamente se llamaba calle Grande y luego del Generalísimo, adquiriendo su actual denominación con la llegada de la democracia. Alonso de Grado es un personaje con una historia fascinante, era un hidalgo que participó en la conquista de América como lugarteniente de Hernán Cortés, fue Gobernador de Villa Rica y se casó con una hija de Moctezuma. Sin embargo, hay que aclarar que Alonso de Grado no era de Grado, pues nació en la villa extremeña de Alcántara a finales del s. XV y su familia, que ocupó cargos en el gobierno local, estaba asentada allí al menos desde el siglo anterior. El error de atribuir a este personaje un origen moscón viene del libro “Grado y su concejo” de Fernández Miranda, pero el resto de referencias, tanto documentales como bibliográficas, indican su nacimieto en Alcántara. Por eso, en el año 2002, Antonio Fernández-Barbón, tristemente ya fallecido, solicitó al Ayuntamiento moscón el cambio de nombre de la calle Alonso de Grado, reponiendo la antigua denominación de calle Grande.

(Publicado en La Nueva España el 9-03-2016)

Nuevas tecnologías

Crónicas Mosconas 20
Nuevas tecnologías
 Gustavo A. Fernández

Hasta hace poco no tenía perfil en Facebook porque simplemente no me parecía necesario. Allá por el año 1997, también me resistía a tener teléfono móvil pues tampoco acababa de verle la utilidad. Pero entonces, durante unas vacaciones con amigos en las Rías Bajas, se nos olvidaron las llaves en el coche de un grupo que ya regresaba para Asturias. Una simple llamada telefónica sirvió para que dieran media vuelta a devolvernos las dichosas llaves. Aquella anécdota me abrió por fin los ojos a la eficacia de los móviles. Algo parecido me ha sucedido recientemente con el Facebook, no creé una cuenta personal hasta que la necesité para poder administrar la página del trabajo. Lo cierto es que la actualizo muy poco, pero hace unos días me llevé una inesperada y agradable sorpresa: después de 27 años se puso en contacto conmigo a través del Facebook una antigua amiga francesa, Lydia, mi corresponsal de aquellos míticos intercambios escolares de Grado con la localidad bretona de Concarneau. Es curiosa la reticencia que los carcamales analógicos como yo tenemos frente a las nuevas tecnologías, muchas veces las tildamos de frívolas y prescindibles, nos cabreamos por las horas que nuestros hijos dedican a los videojuegos, a la tablet, a tuitear… pero al final resulta que estas nuevas tecnologías no dejan de ser unas herramientas que podemos usar tanto para lo bueno como para lo malo.

(Publicado en La Nueva España el 24-02-2016)

viernes, 25 de marzo de 2016

Mendívil, lugar y tiempo

Mendívil, lugar y tiempo

“Nací en Madrid en 1948 y hacía sol” nos dice Alberto Mendívil en su Flickr; pero yo no alcanzo a calibrar si el dato más significativo es ese lugar de nacimiento, el año o el hecho, quizá verídico quizá imaginado, de que hiciera sol.

En 1968 —seguro que era mayo— se fue a Paris, luego vivió en Ámsterdam, otra vez Madrid, Cádiz, fue hippie en Ibiza, Los Ángeles… y ahora… Grado. ¿Pero por qué Grado? Tras andar por medio mundo, Mendívil vive y tiene su estudio en la antigua casa familiar, una de las más emblemáticas y con más historia de esta villa asturiana. La misma a la que venía de niño, en vacaciones. La Casa de los Arcos, al pie de la plaza que alberga miércoles y domingos un mercado tradicional, en el centro de un microcosmos rural con aspiraciones burguesas.

Y es aquí, en la Casa de Cultura de Grado, en abril de 2015, donde lucirá de nuevo aquel sol, aunque afuera, en el exterior, acechen las nubes e incluso la lluvia. Celebramos la décima edición de los Encuentros de Literatura y Artes que organiza el Foro de Creación y Lectura de la Biblioteca de Grado, una efeméride importante que hemos querido compartir con Mendívil, pintor de prestigio que nos acompañó en aquella primera cena literaria, que ha sido jurado y ha colaborado con nosotros en tantas actividades.

No soy, ni pretendo ser, un especialista ni un crítico de arte, pero como espectador si puedo y quiero hablar de lo que me transmiten las obras de Mendívil. Me maravilla su capacidad de acercarse a la realidad —ya sea el mar, un bosque o cualquier otro paisaje— y hacerla suya a través de su propia sensibilidad y estilo. Alberto pinta lo que ve de verdad, plasma en sus lienzos lo que realmente percibe, por eso me recuerda a aquellos impresionistas que fueron capaces de superar y rebelarse ante los convencionalismos de la pintura académica, que fueron más allá de la tradición pictórica y de aquellos artistas técnicos que pintan lo que está establecido, lo que se sabe que hay en lugar de lo que realmente se ve.

Con Mendívil me ocurre lo mismo que cuando veo una película en otro idioma y que aunque no entiendo del todo no me importa, pues me quedo prendado de la imagen. Por eso no procede que yo interprete su obra, ni siquiera que la entienda, ni me pregunte cómo, porqué, para qué… en lugar de ello me limito a asentir con la cabeza y seguir mirando esas olas, esos árboles o esos monolitos que acompañan y perturban un paisaje.

De Alberto me interesa también su parte “obscena”, es decir, la que está fuera de escena, fuera del cuadro, lo que no vemos en el lienzo. La mayoría de la gente (sobre)vivimos como podemos, pero Alberto ha vivido siempre como ha querido. Ha sido siempre un pintor, un artista, un lector, un pensador y un vividor libre, libre para crear, libre del servilismo de la finalidad. Como artista no está sujeto a la seguridad de un trabajo fijo, de un horario, de un sueldo; pero todo artista está sujeto a su propia voluntad, a su instinto y determinación, a su destreza mental y con el pincel. Estoy convencido que Mendívil, como su obra, no puede ni debe ser de otro modo.

Tras exposiciones individuales en Ámsterdan, Madrid, Ibiza…El lugar para esta retrospectiva de Mendívil es Grado… ¿Pero por qué Grado?... Y por qué no, lo verdaderamente significativo no es el lugar, ni el tiempo, sino el hecho, quizá verídico quizá imaginado, de que hará sol.


Gustavo Adolfo Fernández
Coordinador de Cultura del Ayuntamiento de Grado y miembro del Foro de Creación y Lectura

(Publicado como prólogo del catálogo “Pinturas acrílicas : Alberto Mendívil.  X Encuentros de Literatura y Artes. Casa de la Cultura de Grado, del 10 de abril al 8 de mayo de 2015”)

sábado, 20 de febrero de 2016

¿Dónde juegan los niños?

Crónicas Mosconas 19
¿Dónde juegan los niños?
Gustavo A. Fernández

Hoy podría hablar de Milagros Menéndez, la escritora moscona de Vio del Pico, que presenta libro en la Casa de Cultura este viernes a las siete, o del traslado de la estatua de la vendedora de la plaza que, he de confesar, me entero ahora que se llama “la muyerina”. Pero el tema de más reciente actualidad y debate en Grado son las quejas de algunos comerciantes y vecinos por los juegos de los niños en la plaza de la villa. Me sorprende que se hable de la creación de una ordenanza reguladora de los usos de la vía pública, que se apele a la educación y al civismo para que los chiquillos no jueguen al fútbol en el centro de Grado, pero que nadie mencione ni se acuerde del origen del problema y que no es otro que la falta de espacios públicos específicos para niños y adolescentes. En toda la villa no hay ninguna pista o cancha de multideporte como las que proliferan por toda Asturias, ni un solo futbolín o mesa de ping-pong exterior, ni una sola canasta ni portería de acceso libre como siempre hubo en el frontón. Para los más pequeños tampoco hay gran cosa y cualquier parque infantil de cualquier pueblo de la región está mejor equipado que los de Grado. Demos a los niños sitios adecuados donde jugar y se acabará el problema.

(Publicado en La Nueva España el 17-02-2016)

jueves, 11 de febrero de 2016

Riqueza bibliográfica moscona

La mosquitera 3
Riqueza bibliográfica moscona
Gustavo Adolfo Fernández

El pasado 17 de diciembre, la moscona Celia Prada presentaba en la Casa de Cultura de Grau su libro “El puzle de tu vida”. Ese mismo día, pero en una librería de Oviedo, firmaba ejemplares de su poemario “Hotel vivir” Fernando Beltrán, fundador del Aula de las Metáforas. Esta coincidencia de fechas es una mera casualidad, pero también es cierta la feliz proliferación en los últimos meses de publicaciones vinculadas con Grau, ya sean obras sobre este concejo o realizadas por autores locales (o ambas cosas a la vez). En 2015 se editaron nuevos poemarios de Estefanía González y Efrén Cañedo; Iván Suárez Parades, tras ganar el Premio Asturias Joven de Poesía, retoma su faceta de docente y publica su cuarto libro sobre juegos y educación; se ha publicado también un libro de la Asociación de Vecinos Alfoz de Salcéu; Fernando Romero una monografía sobre el Conde de Coalla; un ensayo de María Ángeles Campo; el moscón José Luis Areces, tras su libro sobre la mina de la Camocha, ultima ahora otro sobre el comercio histórico de Grau; Javier Marinas y Ulises Lafuente continúan publicando regularmente álbumes de cómics; la Asociación de Vecinos de La Podada ha impreso una recopilación de fotos antiguas de gente del barrio; la semana pasada se presentaba el nº 13 de la revista de creación literaria y plástica “Las Hojas del Foro de la Biblioteca de Grau” y hay otras publicaciones periódicas en curso como “Vegadeanzo.es” o la revista de temas locales “Grado-Grau: villa y Alfoz”, además de los innumerables porfolios de fiestas… Me van a permitir que destaque la novela de Ton Areces “Éramos río” ambientada en el Grau de los años 50, por cierto, tengo la suerte y el privilegio de estar leyendo el borrador de una nueva novela de Ton también con nuestro concejo como escenario. Mención aparte merece Manuel Astur que está triunfado en este difícil mundo de las letras y cuya consagración definitiva es el reciente ensayo “Seré un anciano hermoso en un gran país”. Seguro que me queda alguien en el tintero y pido disculpas de antemano, pero es complicado seguir la pista y acordarse de tantos escritores moscones que han publicado en este año 2015 que termina. Para enero de 2016 está previsto un nuevo volumen, el XXIV, del Concurso de Cuentos “Valentín Andrés” y me consta la existencia de otros proyectos para editar un estudio heráldico sobre los escudos del concejo realizado por Miguel Cimadevilla y Paula Bartolomé o una historia del Salcéu medieval obra de Tomás Sergio García Menéndez. Sin embargo, esta actual opulencia bibliográfica moscona no impide que siga faltando en nuestras bibliotecas una obra de referencia sobre Grau que complemente, actualice y amplíe el libro “Grado y su concejo” de Álvaro Fernández de Miranda, publicado en 1907 y reeditado en 1982, un compendio loable, hijo de su tiempo, pero con importantes lagunas y errores. Hace más de una década hubo un amago desde el ayuntamiento para abordar una nueva monografía sobre Grau, pero no pasó de un mero borrador de posibles capítulos y autores para cada tema. También tenía esa idea en mente Fernando Flórez, agitador cultural de estas tierras, cuando fundó el Círculo de Estudios Pramarenses, pero el reto sigue pendiente.

(Publicado en La Voz del Trubia nº 12 de enero de 2016)

Pie cambiado

Crónicas Mosconas 18
Pie cambiado
Gustavo A. Fernández

Ahora que nuestros políticos nacionales se afanan en negociar y buscar pactos para presidir el país, yo quiero reflexionar sobre un hecho que siempre me ha llamado la atención de los gobiernos municipales en Grado: y es que, desde la llegada de la democracia, nunca ha coincidido un gobierno del mismo signo político en el Principado y en el ayuntamiento moscón. Desde el año 1979, en Grado siempre hemos estado con el pie cambiado. En los años 80, mientras en el Principado se sucedían presidentes socialistas, en el consistorio moscón hacía lo propio José Sierra bajo las siglas del PC primero e IU después. Cuando en 1995 los socialistas entran a gobernar en Grado, dejan de hacerlo precisamente en el Principado. Justo lo contrario ocurre desde el año 99, cuando arrancan tres legislaturas socialistas presididas por Areces, pero en Grado vuelve a gobernar IU. En 2003 el apoyo del PP lleva a Alejandro Patallo a la alcaldía, pero le cuesta su expulsión inmediata del PSOE y sólo le sirve para gobernar un año, sustituido de nuevo por Sierra. Desde entonces hemos tenido dos legislaturas de gobiernos locales del PP y la actual de IU, frente al año escaso que Cascos gobernó Asturias para ser sustituido por el PSOE de Javier Fernández. Dirán ustedes que tampoco es tan importante esta coincidencia y sintonía del gobierno local y regional. Pero yo no puedo evitar pensar que quizá por eso, sólo quizá y por poner un ejemplo, aún no tenemos auditorio en Grado.

(Publicado en La Nueva España el 10-02-2016)