lunes, 22 de diciembre de 2025

Siempre Fernando

Siempre Fernando

Gustavo Adolfo Fernández

Cronista Oficial de Grau/Grado

La primera sede desde la que emitió la radio local de Grado estaba en la Calle El Barquillo, en un piso particular propiedad de Fernando Flórez Fernández, fue allí donde hice mi primer programa radiofónico sobre cine y en los controles de sonido estaba el propio Flórez. Gracias a aquellas colaboraciones con la emisora pude conocer y trabar amistad con una persona a la que admiraba desde hacía tiempo por su versatilidad. Fernando era un referente para mí, un ejemplo a seguir en temas y ámbitos variados que entonces comenzaban a interesarme como el periodismo de proximidad, la puesta en valor de la historia y el patrimonio local, la literatura o la escritura en general.

Fue en aquella época, a mediados de los años 90, cuando le copié la idea de firmar algunos de mis artículos y textos con distintos pseudónimos según la temática abordada. Entre otros, Fernando era Carlos Murias cuando coordinaba el Eco de Grado o en sus crónicas deportivas para La Voz de Asturias, era Fernando Villaranzo cuando escribía sus reportajes y textos más literarios, también era Leno II, o Hernán del Cubia... En todo caso, firmara como firmara, era siempre Fernando, omnipresente, figura clave e irrepetible en el ámbito periodístico, literario, cultural y en el movimiento asociativo de Grado de las últimas décadas.

Fernando Flórez ha sido el pionero, el ideólogo, el promotor, el instigador de colectivos culturales como la Asociación Valentín Andrés, el Foro de Creación y Lectura de la Biblioteca o el Círculo de Estudios Pramerenses, de la radio y la televisión locales, directivo de otras asociaciones, corresponsal de distintos medios de comunicación tanto de prensa escrita como radiofónica, artífice de revistas como el Eco de Grado, Las Hojas del Foro, Grado villa y alfoz o El Moscón Deportivo, escritor con distintos premios, colaborador de iniciativas sociales y culturales de todo tipo en el concejo, autor de la letra del himno del C.D. Mosconia y organizador de los actos del 50 aniversario del club... Pero es que todo esto, y mucho más, lo ha hecho siempre de forma altruista, costándole dinero, en el tiempo libre que le dejaba su profesión como funcionario de Justicia, sin querer jamás acaparar ningún tipo de protagonismo ni salir en la foto, estando ahí cuando se le necesitaba.

Fernando es el hombre de las ideas brillantes que tanto han aportado a Grado, es también un erudito, un lector voraz al que recuerdo ver caminar por las calles siempre con un libro abierto. Es un personaje extraordinario y un mejor moscón, lo que le valió en 2014 el más que merecido galardón del Moscón de Oro. Desde el año 2012 vive en Algeciras, pero no ha dejado para nada huérfana la cultura de Grado, pues sigue colaborando activamente desde la distancia. En los últimos años ha centrado su actividad principal en el campo de la literatura y, por suerte, ha decidido ahora ceder de forma altruista los derechos de publicación de su primera novela a este Foro de Creación y Lectura que él mismo creó en 2005. Un libro escrito de forma tan impecable como amena y que está además ambientado en su querido concejo moscón, porque Fernando Flórez es uno de los nuestros, siempre lo ha sido, probablemente el mejor de todos nosotros, un faro de luz tan intensa que, aún desde aquellas lejanas tierras gaditanas, sigue guiándonos.

Sin Fernando Flórez, como autor, es obvio que este libro no existiría, pero sin él, siempre Fernando, tampoco existiría el Foro de Creación, ni muchas de las iniciativas culturales que hoy disfrutamos en Grado. Seamos plenamente conscientes de ello y no dejemos de agradecérselo a este autentico MAESTRO con mayúsculas.

(Publicado como Introducción de la novela Troski enamorado de Fernando Flórez Fernández-Villaranzo, Octubre de 2025).

Otro tipo de bingo

Otro tipo de bingo

Gustavo Adolfo Fernández

Como ya saben ustedes, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil investiga en el marco del caso Koldo la manipulación del proceso de licitación de dos obras en Asturias, una de ellas corresponde a uno de los infinitos tramos entre Salas y La Espina de la interminable autovía A-63. «Hemos hecho bingo en la obra de Asturias» le escribió sobre este chanchullo Javier Herrero, entonces director general de Carreteras, a Koldo García, el que fuera asesor del exministro de Transportes José Luis Ábalos. Mientras unos roban, el suroccidente asturiano sigue esperando por una autovía que vertebre como se merece este territorio.

La verdadera entrada de Grau/Grado en el siglo XXI podemos retrasarla a octubre de 2007 precisamente con la puesta en servicio del tramo completo de la Autovía A-63 que une la villa moscona con Oviedo, el centro regional y con ello el resto de la red vial nacional. Una infraestructura en cuya consecución fue vital la reivindicación y la movilización ciudadana nacida en Grado en la década de 1990, donde se creó la Plataforma Pro Autovía del Suroccidente. Aunque esta Autovía A-63 Oviedo-La Espina hace tiempo que ya llegó a Grado, 20 años después aún continúan acumulando retrasos las obras en varios tramos que van desde el concejo de Salas hacia el occidente, quizá lo que hace falta urgentemente es revitalizar esta Plataforma y las protestas vecinales para agilizar de una vez esta infraestructura. Algo hay que hacer para que el bingo del dinero público no toque siempre a los mismos, a ladrones sin escrúpulos, para que, aunque solo sea una línea de este bingo, se reparta entre toda la sociedad.

(Publicado en La Voz del Cubia nº  de de 2025).


No se lo digas a Dani

No se lo digas a Dani

Gustavo Adolfo Fernández

En un par de días se celebran los Moscones de Oro y solo espero que en la comida posterior a estos premios no me vuelvan a sentar en la misma mesa que Daniel Menéndez. Me explico, en la sobremesa de la edición del año pasado, aún no sé cómo, acabé hablando con Daniel de la posibilidad de potenciar la fiesta de El Fresno mediante una recreación medieval peregrina. El 27 de septiembre, menos de un año después, se celebró con gran éxito la primera edición de este evento en el que Daniel ha implicado y coordinado a un montón de gentes, instituciones y colectivos. ¡Me quito el sombrero y aplaudo hasta con las orejas!

Cuando la mayoría de nosotros nos ahogamos en un vaso de agua, Daniel navega sin aparente dificultad en un mar de actividades de todo tipo. Frente a los cómodos teóricos del “hay que”, charlatanes que hablan y critican mucho pero que en la práctica hacen poco o nada, Daniel pasa siempre de las palabras a los hechos. Yo creo que Daniel no duerme, porque es imposible que tenga tiempo para tantas y tan variadas iniciativas. Por citar solo algunos ejemplos, es director del instituto César Rodríguez de Grado, concejal de cultura de Candamo, acaba de grabar un disco con la banda moscona Faruk de la que es vocalista, participa activamente en la asociación de vecinos del Fresno, hace teatro, colabora altruistamente con cuantos colectivos e iniciativas locales se lo piden, sin ir más lejos ya lo hemos fichado como DJ o pinchadiscos para la fiesta remenber del Maijeco que se celebrará el viernes 17 de octubre (que por cierto, ¡no te la puedes perder!.

Lo dicho, que espero que este año no me pongan en la mesa de Daniel y que a nadie se le ocurra proponerle nuevos retos, porque los llevará a cabo… y serán un éxito.

(Publicado en La Voz del Cubia nº  de  de 2025).

Caminando con el Grupo Montañero Moscón

Caminando con el Grupo Montañero Moscón

Gustavo Adolfo Fernández

Cronista Oficial de Grau/Grado

Quien me conoce sabe que no soy precisamente una persona de acción, no dedico el tiempo que debería al ejercicio físico ni al deporte, prefiero la playa a la montaña y mi hábitat natural son los archivos y las bibliotecas en lugar del trabajo de campo. Aun así, caminar es una de las actividades que más me relajan y mejor me vienen en esos momentos de mayor estrés en los que parece que te va a estallar la cabeza y el mundo se te viene encima. Pasear, solo o en compañía, viene muy bien para la salud física pero también mental. Hace unos años tenía la buena costumbre de encontrar tiempo para andar un rato varias veces a la semana, aunque solo fuese para hacer el circuito que va de la villa de Grado a Peñaflor. Aquello me venía de perlas para recargar pilas, el problema fue que una lesión en un pie y las malditas listas de espera de la operación truncaron aquella sana y reconstituyente costumbre. Ahora, tras la operación y rehabilitación, por fin el pie parece estar más o menos bien y, aunque lo que ahora me están dando guerra son las rodillas, estoy poco a poco retomado esos paseos que tanto echaba de menos.

Pasear para distraer la mente y olvidarlo todo, para no pensar en nada durante un rato, o justo todo lo contrario, pasear para ordenar la mente, para reflexionar con calma y organizar lo que tienes que hacer. Pasear solo o en compañía, en silencio o charlando… pasear.

Una de las mejores opciones para caminar en buena compañía nos la ofrece precisamente el Grupo Montañero Moscón con sus rutas saludables. Una más de las muchas cosas que agradecer y por las que felicitar a este emblemático y veterano colectivo, empezando por su dinamismo, por los muchos años (desde finales de los años 60 del pasado siglo) de buen trabajo divulgando y fomentando el montañismo y la naturaleza, por ser un referente en Grado del deporte y los hábitos saludables, pero también un referente cultural por las charlas, proyecciones o exposiciones que organiza, por su gran cantidad de socios y participantes en sus muchas actividades, por el diseño y difusión de rutas por el concejo moscón, por sus salidas de fin de semana, por sus jornadas anuales de montaña que este año alcanzan nada menos que su 33ª edición, estrenando además escenario en el nuevo teatro-auditorio municipal. El Grupo Montañero es además un colectivo que colabora con multitud de iniciativas municipales y de otros colectivos, sin ir más lejos, con su masiva participación ayudaron a que fuera todo un éxito la reciente recreación de la peregrinación medieval entre la villa y el Fresno.

Habría muchas más actividades y aspectos a destacar en el currículum del Grupo Montañero Moscón, pero entre todas ellas hoy quiero poner en valor precisamente esas rutas saludables por el entorno de Grado que en colaboración con el ayuntamiento organizan desde hace ya unos cuantos años todos los jueves por la mañana y que me parecen fundamentales para fomentar entre nuestros vecinos hábitos de vida saludables, al tiempo que facilita las relaciones sociales. Este tipo de iniciativas son las que hacen de Grau/Grado un buen sitio para vivir, o mejor dicho, para convivir.

Gracias al Grupo Montañero Moscón por poner a caminar a los moscones, por facilitarnos pasear en la mejor compañía.

(Publicado en la revista de las 33 Jornadas de Montaña del Grupo Montañero Moscón. Noviembre de 2025)

jueves, 20 de febrero de 2025

Caídos en el Valle

Caídos en el Valle

Gustavo Adolfo Fernández

Estos días ha sido noticia la exhumación de Franco, pero en el Valle de los Caídos yacen aún los restos de 33.833 fallecidos durante la guerra civil, de los cuales 21.423 están identificados y 12.410 son desconocidos. En los registros del Valle de los Caídos se anotaron ingresos desde marzo de 1959 a julio de 1983, aunque casi el 100% fueron anteriores a 1971. Se trasladaron desde fosas y cementerios de todas las provincias de España salvo Orense, A Coruña y Santa Cruz de Tenerife. Según fuentes del Ministerio de Justicia, 2455 provenían de Asturias y 920 de ellos, más del 37%, procedían de Grado.

En el Archivo Histórico del Ayuntamiento se conservan varios expedientes sobre este asunto de los fallecidos durante la contienda en el frente moscón y que hasta 1959 estaban enterrados en el cementerio de la villa. El gobierno franquista había ordenado la exhumación y el traslado a Madrid de los restos no identificados, mientras que los muertos reconocidos únicamente se enviarían si mediase consentimiento expreso de la familia. Esta documentación del archivo municipal eleva a 921 la cifra de los exhumados que salieron de Grado y se depositaron el 9 de septiembre de 1959 en el Valle de los Caídos.  De estos 921, sólo 6 corresponden a fallecidos cuyos restos están “individualizados e identificados” y cuyas familias dan su autorización. Los otros 915 no están diferenciados, a pesar de que consta una relación nominal con fecha de fallecimiento. Según la documentación conservada estos “caídos de la cruzada” estaban enterrados en el cementerio municipal y “fueron identificados en su inmensa mayoría y sus restos individualizados, enterrados en sus correspondientes ataúdes y señalados con una cruz de madera; también se acompañó a cada uno de ellos un recipiente de cristal con una nota escrita –para identificación– pero en la actualidad, dado el transcurso de tiempo, resulta muy difícil la identificación” por ello se consideraron y se remitieron a Madrid “como restos individualizados pero no identificados”.

Lo que resulta extraño es que el Patronato de la Fundación del Valle de los Caídos emitiese en febrero de 1961 y enviase al Ayuntamiento de Grado certificados individuales de estos restos, que en origen y como ya hemos visto no se identificaron,  donde se especifica tanto el número de inscripción en el libro de inhumaciones  como el número de columbario, piso y cripta donde se halla depositado cada uno. 

(Publicado en La Voz del Trubia nº 47 de noviembre de 2019).


viernes, 17 de enero de 2025

Adolfo Prieto y la escuela de Sama

ADOLFO PRIETO Y LA ESCUELA DE SAMA

Gustavo Adolfo Fernández

Un impresionante busto, obra del prestigioso Víctor Hevia Granda, preside la escuela de Sama de Grado. Sobre un altísimo pedestal se nos muestra la figura muy realista de un hombre maduro, con traje y porte impecables, de sus facciones destacan una poderosa nariz y una frente prominente, sus grandes manos sujetan un documento a buen seguro de gran importancia, sin embargo, su atención y su vista se dirigen al frente, hacia el pueblo que le vio nacer. El personaje es Adolfo Prieto, otro moscón, otro asturiano que tuvo que emigrar para hacer fortuna al otro lado del océano.

Adolfo Prieto y Álvarez de las Vallinas nació el 15 de mayo de 1867 en Sama de Grado. A los 23 años dejó sus estudios de filosofía y letras en la Universidad Central de Madrid para emigrar a México, donde se convirtió en una figura clave del sector industrial desde que en 1907 se hizo cargo de la dirección de la compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey. Su influencia en este país americano fue tan importante que incluso una calle de la ciudad de Monterrey lleva su nombre. Durante su vida ocupó otros muchos cargos de relevancia, fue gerente de la Sociedad Mercantil Ibáñez y Prieto, presidente de la fábrica de Hilados y Tejidos de Lana “La Victoria”, creó empresas industriales y minerales como la compañía Manufacturera de Lana de San Luis Potosí, El Cerro del Mercado S.A., la siderurgia de Monterrey o el Banco Popular de Edificación y Ahorros también de Monterrey, además fue presidente del Casino Español y miembro del Patronato Mejicano.

Destaca también su faceta filantrópica como promotor de centros de beneficencia, hospitalarios y educativos. A él se debe la fundación de las Escuelas “Acero” que hoy llevan su nombre y destinadas a la educación de los hijos de los trabajadores de la compañía Fundidora.

Adolfo Prieto fallecía en México el 11 de enero de 1945 y ese mismo año se instalaba un busto suyo ante la fachada principal de la escuela de Sama.

Esta escuela, financiada por el propio Don Adolfo y bautizada con el nombre de “Grupo Maria Josefa” en memoria de una hija suya fallecida, es un gran edificio cuadrado en torno a un patio central. Pero cualquiera que conozca el inmueble sabe que su elemento más característico y singular son sus vistosos azulejos que combinan escenas del Quijote con refranes y dichos como “a camino largo paso corto, menos mantel y más de comer, no bebas sin ver ni firmes sin leer, a barco nuevo capitán viejo, para el caído sólo hay olvido” y tantas otras frases geniales que darían para llenar toda esta columna.

Hoy tan sólo seis niños acuden a la escuela de Sama donde ocupan como aulario una de las alas del edificio. Se acaban de finalizar las obras de adecuación de otra de las alas –la izquierda- como consultorio médico, pero aún queda por acondicionar y por utilizar gran parte de la escuela. Está previsto instalar allí un museo o exposición etnográfica permanente con las numerosas piezas que ha ido recogiendo Olvido, una vecina de la localidad, y dotar a la asociación vecinal “La Castañar” de un local para reunirse.

Desde su pedestal Don Adolfo seguirá viendo el ir y venir de sus vecinos, mirando satisfecho hacia el pueblo que le vio nacer.

(Publicado en la Nueva España el 8-2-03)

sábado, 4 de enero de 2025

Grado, el descanso en el Camino (versión corta)

Grado, el descanso en el Camino

Gustavo Adolfo Fernández

Cronista Oficial de Grau/Grado

El Camino Primitivo se adentra en el concejo de Grado por el emblemático puente de Peñaflor, que salva el río Nalón desde el siglo XII y fue escenario de numerosas acciones bélicas durante las guerras de Independencia y la Civil. Peñaflor ha sido siempre paso fundamental de las vías de comunicación y quizá por ello aquí se ambienta parte del viaje de Gil Blas de Santillana, la última gran novela picaresca escrita por el francés Alain-René Lesage en el siglo XVIII.

Atravesando la vega del Nalón llegarás a la capital del concejo, la villa de Grado, cuyo casco histórico está declarado Bien de Interés Cultural con abundantes edificios de interés como la Capilla de Los Dolores, el Palacio de Valdecarzana, la muralla medieval, varias casonas señoriales, la iglesia parroquial, un museo etnográfico o la Casa de Los Arcos como último testigo del vetusto modelo de vivienda de la plaza principal. Directamente relacionados con la ruta jacobea tenemos la Fuente de Arriba de 1796 o el pétreo crucero que señala el Camino y da nombre al barrio de La Cruz.

Si llegas a Grado la mañana de un miércoles o domingo, podrás disfrutar de su famoso mercado tradicional que se dispone por las principales calles y plazas. A lo largo del año se celebran también mercados temáticos y ferias como La Flor. Prueba de su histórica vinculación con la ruta jacobea son sus fiestas patronales en honor a Santiago.

Grado es el final de la primera etapa del Camino y por ello en el concejo hay tres albergues municipales que se complementan con una variada oferta hostelera y de restauración donde degustar especialidades culinarias regionales y las específicamente locales como el queso de afuega´l pitu, el pan de escanda o, para los más golosos, el tocinillo de cielo.

A un kilómetro de la villa está la iglesia de Santa Eulalia de La Mata que conserva en su interior dos columnas románicas con las imágenes de un hombre y una mujer con sus sexos muy destacados. Pero su mayor interés quizá radique en la leyenda del sepulcro del obispo de Santiago Ataulfo, venerado popularmente como Santo Dolfo.

El Camino continúa ascendiendo por el pueblo de Acebéu para llegar a otro hito en la historia jacobea,  San Xuan de Villapañada, cuyo albergue mantiene la tradición hospitalera de estas tierras que administraron durante siglos los Caballeros de la Orden de Malta.

Seguimos ruta hacia el Santuario de la Virgen del Freisnu, lugar de gran devoción con novena y fiesta. En el exterior se conserva un crucero junto al cementerio y podrás disfrutar de unas extraordinarias vistas.

La ruta jacobea por las tierras de Grado es de apenas una docena de kilómetros, pero que condensan otros tantos siglos de historia. Busques lo que busques en tu viaje, quizá tu paso por Grado haya contribuido a reafirmarte en que tan importante como el destino, es el camino.

(Versión reducida final publicada el libro "Camino primitivo. Cuaderno de viaje". Editorial Pata Negra, 2022)

Grado, el descanso en el Camino (versión larga)

En el año 2022 Fermín Santos, de la editorial Pata Negra especializada en libros de artista que conjugan textos con grabados, me pidió colaborar con un escrito sobre el Camino de Santiago a su paso por Grau/Grado que se publicó en el libro "Camino primitivo. Cuaderno de viaje" del que se editaron 400 ejemplares numerados en lengua castellana y 100 en asturiana. Tengo dos versiones de este escrito, una más amplia e inédita, ya que luego tuve que resumirla por indicación del editor y que se convirtió en el texto definitivo que apareció en el libro. Publico ahora en este blog las dos versiones.


Grado, el descanso en el Camino

Gustavo Adolfo Fernández

Cronista Oficial de Grau/Grado

¿Qué buscas en el Camino, peregrino? Quizá el motivo de tu viaje sea religioso, o sencillamente te guste caminar por lugares plagados de historia y patrimonio. Es probable que seas un amante de la naturaleza y de estos paisajes norteños, que quieras conocer gentes y costumbres, probar nuevas gastronomías. O puede que tu viaje sea también interior y te busques a ti mismo. Sean cuales sean tus motivos, busques lo que busques, te aseguro que podrás encontrarlo a tu paso por Grado (Grau en asturiano).

El Camino Primitivo se adentra en este concejo por el emblemático puente de Peñaflor que, aunque reconstruido en varias ocasiones, salva el río Nalón desde el siglo XII. Este puente une y hermana los tres municipios de Las Regueras, Candamo y Grado, pero ha sido escenario también de numerosas acciones bélicas durante las guerras de la Independencia y la Civil. La localidad de Peñaflor es un punto fundamental del Camino y de las vías de comunicación desde época antigua. Por eso no es extraño que aquí comience su viaje y aventuras Gil Blas de Santillana, la última gran novela picaresca escrita por el francés Alain-René Lesage en el siglo XVIII. Te recomiendo que ralentices un momento tus pasos para hacer unas fotos de la blasonada Casa de la Obispalía o del conjunto singular que forman la iglesia parroquial y la vistosa agrupación de paneras en hilera que hay a su vera.

Atravesando la vega del Nalón llegarás a la capital del concejo, la villa de Grado, cuyo casco histórico está declarado Bien de Interés Cultural con abundantes edificios de interés como la Capilla de Los Dolores, el Palacio Miranda-Valdecarzana (actual Casa de Cultura), la muralla medieval, varias casonas señoriales y de indianos, la iglesia parroquial dedicada a San Pedro o la Casa de Los Arcos como último testigo ya del vetusto modelo de vivienda de la plaza principal. Directamente relacionados con la ruta jacobea tenemos la Fuente de Arriba de 1796 o el pétreo crucero que señala el Camino y da nombre al barrio de La Cruz.

Te recomiendo llegar a Grado la mañana de un miércoles o domingo, para disfrutar de una de sus señas de identidad, su famoso mercado tradicional que se dispone esos dos días por las principales calles y plazas. A lo largo del año, se celebran otros mercados temáticos y ferias como La Flor o el Certamen de la Escanda. Otra prueba de la histórica vinculación del concejo con la ruta jacobea es que las fiestas patronales son en honor a Santiago.

Grado es el final de la primera etapa del Camino Primitivo y por ello la villa cuenta con un albergue municipal que ocupa un edificio singular rehabilitado, la antigua cantina del mercado de ganados. Hay también un albergue privado y varios hoteles, así como abundantes restaurantes, sidrerías y cafeterías donde degustar las especialidades culinarias regionales y las específicamente locales como el queso de afuega´l pitu, el pan de escanda o, para los más golosos, el tocinillo de cielo.

Si vas a dormir en la villa, puedes acercarte a la iglesia de Santa Eulalia de La Mata, a poco más de un kilómetro. Hay referencias históricas de este templo desde 1086 y conserva en su interior dos columnas románicas decoradas respectivamente con un hombre y una mujer, ambos con el sexo muy destacado. Pero su mayor interés quizá radique en la leyenda del sepulcro del obispo de Santiago Ataulfo, conocido y venerado popularmente como Santo Dolfo.

Tras salir de la villa, el Camino de Santiago continúa ascendiendo por el pueblo de Acebéu. Te recomiendo que tomes el desvío, bien señalizado y de menos de un kilómetro, para llegar a otro hito en la historia jacobea,  San Xuan de Villapañada. Aquí tenemos, al lado de la iglesia, otro albergue público que mantiene la tradición hospitalera de estas tierras que administraron durante siglos la Orden de Malta o de los Caballeros Hospitaleros de San Juan de Jerusalén.

Seguimos ruta hacia el Santuario de la Virgen del Freisnu, lugar de gran devoción popular con novena y fiesta. La iglesia actual custodia en su interior un buen retablo e imágenes, el edificio data del siglo XVII, aunque con múltiples remodelaciones y añadidos, hubo otra iglesia anterior del siglo IX. En el exterior del santuario podemos disfrutar de unas extraordinarias vistas y se conserva un crucero al lado del cementerio. Tomando un desvío señalizado de 1,7 kilómetros podemos llegar al tercer albergue público, el de Cabruñana, antes de salir del concejo de Grado para entrar en el de Salas.

La ruta jacobea por las tierras de Grado es de una docena de kilómetros, pero con otros tantos siglos de historia. Te deseamos que tengas buen Camino, peregrino. Busques lo que busques en tu viaje, quizá tu paso por Grado haya contribuido a reafirmarte en que tan importante como el destino, es el camino.

(Versión preliminar inédita del texto redactado para el libro "Camino primitivo. Cuaderno de viaje". Editorial Pata Negra, 2022)