lunes, 22 de diciembre de 2025

Siempre Fernando

Siempre Fernando

Gustavo Adolfo Fernández

Cronista Oficial de Grau/Grado

La primera sede desde la que emitió la radio local de Grado estaba en la Calle El Barquillo, en un piso particular propiedad de Fernando Flórez Fernández, fue allí donde hice mi primer programa radiofónico sobre cine y en los controles de sonido estaba el propio Flórez. Gracias a aquellas colaboraciones con la emisora pude conocer y trabar amistad con una persona a la que admiraba desde hacía tiempo por su versatilidad. Fernando era un referente para mí, un ejemplo a seguir en temas y ámbitos variados que entonces comenzaban a interesarme como el periodismo de proximidad, la puesta en valor de la historia y el patrimonio local, la literatura o la escritura en general.

Fue en aquella época, a mediados de los años 90, cuando le copié la idea de firmar algunos de mis artículos y textos con distintos pseudónimos según la temática abordada. Entre otros, Fernando era Carlos Murias cuando coordinaba el Eco de Grado o en sus crónicas deportivas para La Voz de Asturias, era Fernando Villaranzo cuando escribía sus reportajes y textos más literarios, también era Leno II, o Hernán del Cubia... En todo caso, firmara como firmara, era siempre Fernando, omnipresente, figura clave e irrepetible en el ámbito periodístico, literario, cultural y en el movimiento asociativo de Grado de las últimas décadas.

Fernando Flórez ha sido el pionero, el ideólogo, el promotor, el instigador de colectivos culturales como la Asociación Valentín Andrés, el Foro de Creación y Lectura de la Biblioteca o el Círculo de Estudios Pramerenses, de la radio y la televisión locales, directivo de otras asociaciones, corresponsal de distintos medios de comunicación tanto de prensa escrita como radiofónica, artífice de revistas como el Eco de Grado, Las Hojas del Foro, Grado villa y alfoz o El Moscón Deportivo, escritor con distintos premios, colaborador de iniciativas sociales y culturales de todo tipo en el concejo, autor de la letra del himno del C.D. Mosconia y organizador de los actos del 50 aniversario del club... Pero es que todo esto, y mucho más, lo ha hecho siempre de forma altruista, costándole dinero, en el tiempo libre que le dejaba su profesión como funcionario de Justicia, sin querer jamás acaparar ningún tipo de protagonismo ni salir en la foto, estando ahí cuando se le necesitaba.

Fernando es el hombre de las ideas brillantes que tanto han aportado a Grado, es también un erudito, un lector voraz al que recuerdo ver caminar por las calles siempre con un libro abierto. Es un personaje extraordinario y un mejor moscón, lo que le valió en 2014 el más que merecido galardón del Moscón de Oro. Desde el año 2012 vive en Algeciras, pero no ha dejado para nada huérfana la cultura de Grado, pues sigue colaborando activamente desde la distancia. En los últimos años ha centrado su actividad principal en el campo de la literatura y, por suerte, ha decidido ahora ceder de forma altruista los derechos de publicación de su primera novela a este Foro de Creación y Lectura que él mismo creó en 2005. Un libro escrito de forma tan impecable como amena y que está además ambientado en su querido concejo moscón, porque Fernando Flórez es uno de los nuestros, siempre lo ha sido, probablemente el mejor de todos nosotros, un faro de luz tan intensa que, aún desde aquellas lejanas tierras gaditanas, sigue guiándonos.

Sin Fernando Flórez, como autor, es obvio que este libro no existiría, pero sin él, siempre Fernando, tampoco existiría el Foro de Creación, ni muchas de las iniciativas culturales que hoy disfrutamos en Grado. Seamos plenamente conscientes de ello y no dejemos de agradecérselo a este autentico MAESTRO con mayúsculas.

(Publicado como Introducción de la novela Troski enamorado de Fernando Flórez Fernández-Villaranzo, Octubre de 2025).

Otro tipo de bingo

Otro tipo de bingo

Gustavo Adolfo Fernández

Como ya saben ustedes, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil investiga en el marco del caso Koldo la manipulación del proceso de licitación de dos obras en Asturias, una de ellas corresponde a uno de los infinitos tramos entre Salas y La Espina de la interminable autovía A-63. «Hemos hecho bingo en la obra de Asturias» le escribió sobre este chanchullo Javier Herrero, entonces director general de Carreteras, a Koldo García, el que fuera asesor del exministro de Transportes José Luis Ábalos. Mientras unos roban, el suroccidente asturiano sigue esperando por una autovía que vertebre como se merece este territorio.

La verdadera entrada de Grau/Grado en el siglo XXI podemos retrasarla a octubre de 2007 precisamente con la puesta en servicio del tramo completo de la Autovía A-63 que une la villa moscona con Oviedo, el centro regional y con ello el resto de la red vial nacional. Una infraestructura en cuya consecución fue vital la reivindicación y la movilización ciudadana nacida en Grado en la década de 1990, donde se creó la Plataforma Pro Autovía del Suroccidente. Aunque esta Autovía A-63 Oviedo-La Espina hace tiempo que ya llegó a Grado, 20 años después aún continúan acumulando retrasos las obras en varios tramos que van desde el concejo de Salas hacia el occidente, quizá lo que hace falta urgentemente es revitalizar esta Plataforma y las protestas vecinales para agilizar de una vez esta infraestructura. Algo hay que hacer para que el bingo del dinero público no toque siempre a los mismos, a ladrones sin escrúpulos, para que, aunque solo sea una línea de este bingo, se reparta entre toda la sociedad.

(Publicado en La Voz del Cubia nº  de de 2025).


No se lo digas a Dani

No se lo digas a Dani

Gustavo Adolfo Fernández

En un par de días se celebran los Moscones de Oro y solo espero que en la comida posterior a estos premios no me vuelvan a sentar en la misma mesa que Daniel Menéndez. Me explico, en la sobremesa de la edición del año pasado, aún no sé cómo, acabé hablando con Daniel de la posibilidad de potenciar la fiesta de El Fresno mediante una recreación medieval peregrina. El 27 de septiembre, menos de un año después, se celebró con gran éxito la primera edición de este evento en el que Daniel ha implicado y coordinado a un montón de gentes, instituciones y colectivos. ¡Me quito el sombrero y aplaudo hasta con las orejas!

Cuando la mayoría de nosotros nos ahogamos en un vaso de agua, Daniel navega sin aparente dificultad en un mar de actividades de todo tipo. Frente a los cómodos teóricos del “hay que”, charlatanes que hablan y critican mucho pero que en la práctica hacen poco o nada, Daniel pasa siempre de las palabras a los hechos. Yo creo que Daniel no duerme, porque es imposible que tenga tiempo para tantas y tan variadas iniciativas. Por citar solo algunos ejemplos, es director del instituto César Rodríguez de Grado, concejal de cultura de Candamo, acaba de grabar un disco con la banda moscona Faruk de la que es vocalista, participa activamente en la asociación de vecinos del Fresno, hace teatro, colabora altruistamente con cuantos colectivos e iniciativas locales se lo piden, sin ir más lejos ya lo hemos fichado como DJ o pinchadiscos para la fiesta remenber del Maijeco que se celebrará el viernes 17 de octubre (que por cierto, ¡no te la puedes perder!.

Lo dicho, que espero que este año no me pongan en la mesa de Daniel y que a nadie se le ocurra proponerle nuevos retos, porque los llevará a cabo… y serán un éxito.

(Publicado en La Voz del Cubia nº  de  de 2025).

Caminando con el Grupo Montañero Moscón

Caminando con el Grupo Montañero Moscón

Gustavo Adolfo Fernández

Cronista Oficial de Grau/Grado

Quien me conoce sabe que no soy precisamente una persona de acción, no dedico el tiempo que debería al ejercicio físico ni al deporte, prefiero la playa a la montaña y mi hábitat natural son los archivos y las bibliotecas en lugar del trabajo de campo. Aun así, caminar es una de las actividades que más me relajan y mejor me vienen en esos momentos de mayor estrés en los que parece que te va a estallar la cabeza y el mundo se te viene encima. Pasear, solo o en compañía, viene muy bien para la salud física pero también mental. Hace unos años tenía la buena costumbre de encontrar tiempo para andar un rato varias veces a la semana, aunque solo fuese para hacer el circuito que va de la villa de Grado a Peñaflor. Aquello me venía de perlas para recargar pilas, el problema fue que una lesión en un pie y las malditas listas de espera de la operación truncaron aquella sana y reconstituyente costumbre. Ahora, tras la operación y rehabilitación, por fin el pie parece estar más o menos bien y, aunque lo que ahora me están dando guerra son las rodillas, estoy poco a poco retomado esos paseos que tanto echaba de menos.

Pasear para distraer la mente y olvidarlo todo, para no pensar en nada durante un rato, o justo todo lo contrario, pasear para ordenar la mente, para reflexionar con calma y organizar lo que tienes que hacer. Pasear solo o en compañía, en silencio o charlando… pasear.

Una de las mejores opciones para caminar en buena compañía nos la ofrece precisamente el Grupo Montañero Moscón con sus rutas saludables. Una más de las muchas cosas que agradecer y por las que felicitar a este emblemático y veterano colectivo, empezando por su dinamismo, por los muchos años (desde finales de los años 60 del pasado siglo) de buen trabajo divulgando y fomentando el montañismo y la naturaleza, por ser un referente en Grado del deporte y los hábitos saludables, pero también un referente cultural por las charlas, proyecciones o exposiciones que organiza, por su gran cantidad de socios y participantes en sus muchas actividades, por el diseño y difusión de rutas por el concejo moscón, por sus salidas de fin de semana, por sus jornadas anuales de montaña que este año alcanzan nada menos que su 33ª edición, estrenando además escenario en el nuevo teatro-auditorio municipal. El Grupo Montañero es además un colectivo que colabora con multitud de iniciativas municipales y de otros colectivos, sin ir más lejos, con su masiva participación ayudaron a que fuera todo un éxito la reciente recreación de la peregrinación medieval entre la villa y el Fresno.

Habría muchas más actividades y aspectos a destacar en el currículum del Grupo Montañero Moscón, pero entre todas ellas hoy quiero poner en valor precisamente esas rutas saludables por el entorno de Grado que en colaboración con el ayuntamiento organizan desde hace ya unos cuantos años todos los jueves por la mañana y que me parecen fundamentales para fomentar entre nuestros vecinos hábitos de vida saludables, al tiempo que facilita las relaciones sociales. Este tipo de iniciativas son las que hacen de Grau/Grado un buen sitio para vivir, o mejor dicho, para convivir.

Gracias al Grupo Montañero Moscón por poner a caminar a los moscones, por facilitarnos pasear en la mejor compañía.

(Publicado en la revista de las 33 Jornadas de Montaña del Grupo Montañero Moscón. Noviembre de 2025)

jueves, 20 de febrero de 2025

Caídos en el Valle

Caídos en el Valle

Gustavo Adolfo Fernández

Estos días ha sido noticia la exhumación de Franco, pero en el Valle de los Caídos yacen aún los restos de 33.833 fallecidos durante la guerra civil, de los cuales 21.423 están identificados y 12.410 son desconocidos. En los registros del Valle de los Caídos se anotaron ingresos desde marzo de 1959 a julio de 1983, aunque casi el 100% fueron anteriores a 1971. Se trasladaron desde fosas y cementerios de todas las provincias de España salvo Orense, A Coruña y Santa Cruz de Tenerife. Según fuentes del Ministerio de Justicia, 2455 provenían de Asturias y 920 de ellos, más del 37%, procedían de Grado.

En el Archivo Histórico del Ayuntamiento se conservan varios expedientes sobre este asunto de los fallecidos durante la contienda en el frente moscón y que hasta 1959 estaban enterrados en el cementerio de la villa. El gobierno franquista había ordenado la exhumación y el traslado a Madrid de los restos no identificados, mientras que los muertos reconocidos únicamente se enviarían si mediase consentimiento expreso de la familia. Esta documentación del archivo municipal eleva a 921 la cifra de los exhumados que salieron de Grado y se depositaron el 9 de septiembre de 1959 en el Valle de los Caídos.  De estos 921, sólo 6 corresponden a fallecidos cuyos restos están “individualizados e identificados” y cuyas familias dan su autorización. Los otros 915 no están diferenciados, a pesar de que consta una relación nominal con fecha de fallecimiento. Según la documentación conservada estos “caídos de la cruzada” estaban enterrados en el cementerio municipal y “fueron identificados en su inmensa mayoría y sus restos individualizados, enterrados en sus correspondientes ataúdes y señalados con una cruz de madera; también se acompañó a cada uno de ellos un recipiente de cristal con una nota escrita –para identificación– pero en la actualidad, dado el transcurso de tiempo, resulta muy difícil la identificación” por ello se consideraron y se remitieron a Madrid “como restos individualizados pero no identificados”.

Lo que resulta extraño es que el Patronato de la Fundación del Valle de los Caídos emitiese en febrero de 1961 y enviase al Ayuntamiento de Grado certificados individuales de estos restos, que en origen y como ya hemos visto no se identificaron,  donde se especifica tanto el número de inscripción en el libro de inhumaciones  como el número de columbario, piso y cripta donde se halla depositado cada uno. 

(Publicado en La Voz del Trubia nº 47 de noviembre de 2019).


viernes, 17 de enero de 2025

Adolfo Prieto y la escuela de Sama

ADOLFO PRIETO Y LA ESCUELA DE SAMA

Gustavo Adolfo Fernández

Un impresionante busto, obra del prestigioso Víctor Hevia Granda, preside la escuela de Sama de Grado. Sobre un altísimo pedestal se nos muestra la figura muy realista de un hombre maduro, con traje y porte impecables, de sus facciones destacan una poderosa nariz y una frente prominente, sus grandes manos sujetan un documento a buen seguro de gran importancia, sin embargo, su atención y su vista se dirigen al frente, hacia el pueblo que le vio nacer. El personaje es Adolfo Prieto, otro moscón, otro asturiano que tuvo que emigrar para hacer fortuna al otro lado del océano.

Adolfo Prieto y Álvarez de las Vallinas nació el 15 de mayo de 1867 en Sama de Grado. A los 23 años dejó sus estudios de filosofía y letras en la Universidad Central de Madrid para emigrar a México, donde se convirtió en una figura clave del sector industrial desde que en 1907 se hizo cargo de la dirección de la compañía Fundidora de Fierro y Acero de Monterrey. Su influencia en este país americano fue tan importante que incluso una calle de la ciudad de Monterrey lleva su nombre. Durante su vida ocupó otros muchos cargos de relevancia, fue gerente de la Sociedad Mercantil Ibáñez y Prieto, presidente de la fábrica de Hilados y Tejidos de Lana “La Victoria”, creó empresas industriales y minerales como la compañía Manufacturera de Lana de San Luis Potosí, El Cerro del Mercado S.A., la siderurgia de Monterrey o el Banco Popular de Edificación y Ahorros también de Monterrey, además fue presidente del Casino Español y miembro del Patronato Mejicano.

Destaca también su faceta filantrópica como promotor de centros de beneficencia, hospitalarios y educativos. A él se debe la fundación de las Escuelas “Acero” que hoy llevan su nombre y destinadas a la educación de los hijos de los trabajadores de la compañía Fundidora.

Adolfo Prieto fallecía en México el 11 de enero de 1945 y ese mismo año se instalaba un busto suyo ante la fachada principal de la escuela de Sama.

Esta escuela, financiada por el propio Don Adolfo y bautizada con el nombre de “Grupo Maria Josefa” en memoria de una hija suya fallecida, es un gran edificio cuadrado en torno a un patio central. Pero cualquiera que conozca el inmueble sabe que su elemento más característico y singular son sus vistosos azulejos que combinan escenas del Quijote con refranes y dichos como “a camino largo paso corto, menos mantel y más de comer, no bebas sin ver ni firmes sin leer, a barco nuevo capitán viejo, para el caído sólo hay olvido” y tantas otras frases geniales que darían para llenar toda esta columna.

Hoy tan sólo seis niños acuden a la escuela de Sama donde ocupan como aulario una de las alas del edificio. Se acaban de finalizar las obras de adecuación de otra de las alas –la izquierda- como consultorio médico, pero aún queda por acondicionar y por utilizar gran parte de la escuela. Está previsto instalar allí un museo o exposición etnográfica permanente con las numerosas piezas que ha ido recogiendo Olvido, una vecina de la localidad, y dotar a la asociación vecinal “La Castañar” de un local para reunirse.

Desde su pedestal Don Adolfo seguirá viendo el ir y venir de sus vecinos, mirando satisfecho hacia el pueblo que le vio nacer.

(Publicado en la Nueva España el 8-2-03)

sábado, 4 de enero de 2025

Grado, el descanso en el Camino (versión corta)

Grado, el descanso en el Camino

Gustavo Adolfo Fernández

Cronista Oficial de Grau/Grado

El Camino Primitivo se adentra en el concejo de Grado por el emblemático puente de Peñaflor, que salva el río Nalón desde el siglo XII y fue escenario de numerosas acciones bélicas durante las guerras de Independencia y la Civil. Peñaflor ha sido siempre paso fundamental de las vías de comunicación y quizá por ello aquí se ambienta parte del viaje de Gil Blas de Santillana, la última gran novela picaresca escrita por el francés Alain-René Lesage en el siglo XVIII.

Atravesando la vega del Nalón llegarás a la capital del concejo, la villa de Grado, cuyo casco histórico está declarado Bien de Interés Cultural con abundantes edificios de interés como la Capilla de Los Dolores, el Palacio de Valdecarzana, la muralla medieval, varias casonas señoriales, la iglesia parroquial, un museo etnográfico o la Casa de Los Arcos como último testigo del vetusto modelo de vivienda de la plaza principal. Directamente relacionados con la ruta jacobea tenemos la Fuente de Arriba de 1796 o el pétreo crucero que señala el Camino y da nombre al barrio de La Cruz.

Si llegas a Grado la mañana de un miércoles o domingo, podrás disfrutar de su famoso mercado tradicional que se dispone por las principales calles y plazas. A lo largo del año se celebran también mercados temáticos y ferias como La Flor. Prueba de su histórica vinculación con la ruta jacobea son sus fiestas patronales en honor a Santiago.

Grado es el final de la primera etapa del Camino y por ello en el concejo hay tres albergues municipales que se complementan con una variada oferta hostelera y de restauración donde degustar especialidades culinarias regionales y las específicamente locales como el queso de afuega´l pitu, el pan de escanda o, para los más golosos, el tocinillo de cielo.

A un kilómetro de la villa está la iglesia de Santa Eulalia de La Mata que conserva en su interior dos columnas románicas con las imágenes de un hombre y una mujer con sus sexos muy destacados. Pero su mayor interés quizá radique en la leyenda del sepulcro del obispo de Santiago Ataulfo, venerado popularmente como Santo Dolfo.

El Camino continúa ascendiendo por el pueblo de Acebéu para llegar a otro hito en la historia jacobea,  San Xuan de Villapañada, cuyo albergue mantiene la tradición hospitalera de estas tierras que administraron durante siglos los Caballeros de la Orden de Malta.

Seguimos ruta hacia el Santuario de la Virgen del Freisnu, lugar de gran devoción con novena y fiesta. En el exterior se conserva un crucero junto al cementerio y podrás disfrutar de unas extraordinarias vistas.

La ruta jacobea por las tierras de Grado es de apenas una docena de kilómetros, pero que condensan otros tantos siglos de historia. Busques lo que busques en tu viaje, quizá tu paso por Grado haya contribuido a reafirmarte en que tan importante como el destino, es el camino.

(Versión reducida final publicada el libro "Camino primitivo. Cuaderno de viaje". Editorial Pata Negra, 2022)

Grado, el descanso en el Camino (versión larga)

En el año 2022 Fermín Santos, de la editorial Pata Negra especializada en libros de artista que conjugan textos con grabados, me pidió colaborar con un escrito sobre el Camino de Santiago a su paso por Grau/Grado que se publicó en el libro "Camino primitivo. Cuaderno de viaje" del que se editaron 400 ejemplares numerados en lengua castellana y 100 en asturiana. Tengo dos versiones de este escrito, una más amplia e inédita, ya que luego tuve que resumirla por indicación del editor y que se convirtió en el texto definitivo que apareció en el libro. Publico ahora en este blog las dos versiones.


Grado, el descanso en el Camino

Gustavo Adolfo Fernández

Cronista Oficial de Grau/Grado

¿Qué buscas en el Camino, peregrino? Quizá el motivo de tu viaje sea religioso, o sencillamente te guste caminar por lugares plagados de historia y patrimonio. Es probable que seas un amante de la naturaleza y de estos paisajes norteños, que quieras conocer gentes y costumbres, probar nuevas gastronomías. O puede que tu viaje sea también interior y te busques a ti mismo. Sean cuales sean tus motivos, busques lo que busques, te aseguro que podrás encontrarlo a tu paso por Grado (Grau en asturiano).

El Camino Primitivo se adentra en este concejo por el emblemático puente de Peñaflor que, aunque reconstruido en varias ocasiones, salva el río Nalón desde el siglo XII. Este puente une y hermana los tres municipios de Las Regueras, Candamo y Grado, pero ha sido escenario también de numerosas acciones bélicas durante las guerras de la Independencia y la Civil. La localidad de Peñaflor es un punto fundamental del Camino y de las vías de comunicación desde época antigua. Por eso no es extraño que aquí comience su viaje y aventuras Gil Blas de Santillana, la última gran novela picaresca escrita por el francés Alain-René Lesage en el siglo XVIII. Te recomiendo que ralentices un momento tus pasos para hacer unas fotos de la blasonada Casa de la Obispalía o del conjunto singular que forman la iglesia parroquial y la vistosa agrupación de paneras en hilera que hay a su vera.

Atravesando la vega del Nalón llegarás a la capital del concejo, la villa de Grado, cuyo casco histórico está declarado Bien de Interés Cultural con abundantes edificios de interés como la Capilla de Los Dolores, el Palacio Miranda-Valdecarzana (actual Casa de Cultura), la muralla medieval, varias casonas señoriales y de indianos, la iglesia parroquial dedicada a San Pedro o la Casa de Los Arcos como último testigo ya del vetusto modelo de vivienda de la plaza principal. Directamente relacionados con la ruta jacobea tenemos la Fuente de Arriba de 1796 o el pétreo crucero que señala el Camino y da nombre al barrio de La Cruz.

Te recomiendo llegar a Grado la mañana de un miércoles o domingo, para disfrutar de una de sus señas de identidad, su famoso mercado tradicional que se dispone esos dos días por las principales calles y plazas. A lo largo del año, se celebran otros mercados temáticos y ferias como La Flor o el Certamen de la Escanda. Otra prueba de la histórica vinculación del concejo con la ruta jacobea es que las fiestas patronales son en honor a Santiago.

Grado es el final de la primera etapa del Camino Primitivo y por ello la villa cuenta con un albergue municipal que ocupa un edificio singular rehabilitado, la antigua cantina del mercado de ganados. Hay también un albergue privado y varios hoteles, así como abundantes restaurantes, sidrerías y cafeterías donde degustar las especialidades culinarias regionales y las específicamente locales como el queso de afuega´l pitu, el pan de escanda o, para los más golosos, el tocinillo de cielo.

Si vas a dormir en la villa, puedes acercarte a la iglesia de Santa Eulalia de La Mata, a poco más de un kilómetro. Hay referencias históricas de este templo desde 1086 y conserva en su interior dos columnas románicas decoradas respectivamente con un hombre y una mujer, ambos con el sexo muy destacado. Pero su mayor interés quizá radique en la leyenda del sepulcro del obispo de Santiago Ataulfo, conocido y venerado popularmente como Santo Dolfo.

Tras salir de la villa, el Camino de Santiago continúa ascendiendo por el pueblo de Acebéu. Te recomiendo que tomes el desvío, bien señalizado y de menos de un kilómetro, para llegar a otro hito en la historia jacobea,  San Xuan de Villapañada. Aquí tenemos, al lado de la iglesia, otro albergue público que mantiene la tradición hospitalera de estas tierras que administraron durante siglos la Orden de Malta o de los Caballeros Hospitaleros de San Juan de Jerusalén.

Seguimos ruta hacia el Santuario de la Virgen del Freisnu, lugar de gran devoción popular con novena y fiesta. La iglesia actual custodia en su interior un buen retablo e imágenes, el edificio data del siglo XVII, aunque con múltiples remodelaciones y añadidos, hubo otra iglesia anterior del siglo IX. En el exterior del santuario podemos disfrutar de unas extraordinarias vistas y se conserva un crucero al lado del cementerio. Tomando un desvío señalizado de 1,7 kilómetros podemos llegar al tercer albergue público, el de Cabruñana, antes de salir del concejo de Grado para entrar en el de Salas.

La ruta jacobea por las tierras de Grado es de una docena de kilómetros, pero con otros tantos siglos de historia. Te deseamos que tengas buen Camino, peregrino. Busques lo que busques en tu viaje, quizá tu paso por Grado haya contribuido a reafirmarte en que tan importante como el destino, es el camino.

(Versión preliminar inédita del texto redactado para el libro "Camino primitivo. Cuaderno de viaje". Editorial Pata Negra, 2022)

sábado, 28 de diciembre de 2024

EL AULA DE LAS METÁFORAS

EL AULA DE LAS METÁFORAS

Gustavo Adolfo Fernández

El domingo 29 de febrero, a las 12 de la mañana, se inaugura en la Casa de Cultura de Grado el Aula de las Metáforas, una biblioteca de poesía que está a punto de ser una realidad gracias a la iniciativa del escritor Fernando Beltrán.

El proyecto.

Recuerdo perfectamente la primera vez que hablé con Fernando, una tarde recibí en la biblioteca una llamada telefónica suya, tras presentarse (aunque yo ya sabía que era un poeta asturiano e incluso conocía su obra) me dijo que quería concertar una entrevista conmigo para proponerme “una cosa”, quedamos en vernos a la mañana siguiente y yo supuse que lo que venía a ofrecerme era un recital poético o algo parecido, poco podía imaginar que lo que me iba a contar y proponer haría que, literalmente, se me pusieran los pelos de punta por lo inesperado e ilusionante del proyecto. Fernando pretendía donar a la biblioteca de Grado nada menos que 1700 libros para crear una colección especial y exclusiva de poesía.

¿Por qué Grado? Fernando llevaba ya bastante tiempo barajando esta idea e incluso había recibido varias ofertas de bibliotecas madrileñas, pero una corazonada le hizo acordarse de Grado, el lugar de origen de su familia; lo que propició que finalmente se decidiera por la opción de Grado fue enterarse de que la biblioteca municipal moscona había recibido un premio nacional por su labor de animación a la lectura.

Fernando Beltrán.

“Desde ese descampado

tiran a veces piedras

que rompen los cristales…”

Me resulta difícil hablar de Fernando Beltrán sin dejarme llevar por la pasión. Tal vez sólo los que estamos perdidamente enamorados de los libros, como lo está el propio Beltrán, seamos capaces de valorar en su justa medida su donación. Cuando cada página es una vida, cuesta imaginar lo que supone desprenderse de casi mil setecientos libros; Fernando diría que “no me desprendo de nada, mis libros siguen en casa, en mi nueva casa de Grado”.

“esta verdad de habernos

juntado todos

y este espacio tan triste

de la ciudad a veces” 

Fernando nació en Oviedo en 1956, aunque su familia es originaria de la localidad moscona de Bayo. Con 14 años se traslada a Madrid, ciudad en la que vive actualmente, aunque siempre que puede vuelve a su querida Asturias. Además de poeta, es profesor del Instituto Europeo de Diseño y fundador del estudio creativo El Nombre de las Cosas.

“el deseo sin fin

de la mujer poema”

Leopoldo Sánchez Torre es probablemente quien mejor conoce al Fernando poeta y su obra. En el prólogo de “El hombre de la calle”, Leopoldo nos dice que “la de Fernando Beltrán es una poesía amiga, una poesía que acompaña; uno se instala en sus poemas como en su propia casa, se arrellana cómodamente en sus versos, se deja traer y llevar por su ritmo ágil y absorbente, se deja mecer por el acogedor vaivén de su palabra. Sin embargo, cuando uno se da cuenta, ha comenzado un inquietante paseo por la conciencia: uno empieza rápidamente a emitir interrogaciones, a preguntarse por su propia identidad, por su naturaleza, por su condición de individuo y de ser social”.

“me dices que te cuente

y he de hablarte

algunas lluvias previas” 

La obra poética de Fernando Beltrán incluye, entre otros títulos, “Aquelarre en Madrid” (Adonais, 1983), “Ojos de Agua” (El Observatorio, 1985), “Cerrado por reformas” (La Favorita, 1988), “Gran Vía (Libertarias, 1990), “El Gallo de Bagdad y otros poemas de guerra” (Endymión, 1991), Amor ciego” (Huerga y Fierro, 1995), “Bar adentro” (El Barco Ebrio, 1997), “La semana fantástica” (Hiparión, 1996) y “Trampas para perder” (El Barco Ebrio, 2003). Es también autor de varios artículos y manifiestos como “Perdimos la palabra” (El País, 7-2-1987) o “Hacia una poesía entrometida” (Leer, 1989); su obra poética completa ha sido recogida en la antología “El Hombre de la Calle”, publicada en la colección Maillot Amarillo (Diputación de Granada, 2001) y traducida recientemente al francés y publicada con el mismo título (L´Homme de la Rue) por la editorial L´Harmattan.

 

“dijo tengo sueño

y se quedó dormido” 

La metáfora en el calendario.

Volvamos a la gestación del Aula de las Metáforas. Como es lógico, el Ayuntamiento de Grado estuvo encantado desde un principio con la propuesta de Fernando Beltrán, y hay que agradecerle a la concejalía de cultura su total implicación y apuesta decidida por este proyecto. El Aula era un poema inacabado sobre el que se trabajaba y que poco a poco iba tomando forma, Fernando encontró el nombre perfecto -Aula de las Metáforas-, se buscó el espacio más adecuado para instalarla, se materializó el donativo, se presentó el proyecto a la prensa… y llegó el momento de fijar una fecha para la inauguración. Recuerdo que estábamos reunidos en las propias dependencias donde se iba a instalar el Aula, todos callamos por unos instantes pensando en el día más adecuado…yo miré a Fernando que se había sentado como para concentrarse mejor, de repente dio un salto y nos preguntó si el 2004 era año bisiesto, así, gracias a aquella inspiración del poeta, se fijó un 29 de febrero como fecha simbólica, en palabras del propio Fernando “escogimos ese día porque es una metáfora en el calendario”.

El Aula de las Metáforas va a ocupar unas dependencias de la planta baja de la Casa de Cultura, un lugar elegido por el propio Beltran y al que es necesario acceder haciendo una reverencia (para que entendáis esto que acabo de decir, no os queda otro remedio que venir a Grado a conocer y a disfrutar de esta biblioteca de poesía).

El lote de libros donados por Fernando ya ha comenzado a incrementarse con donaciones de otros autores e instituciones, pero hay que destacar sobre todo la colección de cuadros y esculturas que adornarán el Aula, y que también han sido donados por artistas de tanto prestigio como Juan Carlos Mestre, Jesús Peñamil, el premio nacional de diseño Pepe Gimeno, el fotógrafo Carlos de Paz, los escultores Pep Carrió, Miró y Pepe Hernández, o el ilustrador de Babelia y El País, Fernando Vicente. En los tiempos que corren, resulta gratificante comprobar que aún hay gente que hace cosas de forma totalmente altruista; además de la donación de todos estos libros, cuadros y esculturas, el prestigioso estudio de Jesús Moreno (Moreno y asociados) nos ha diseñado gratuitamente el espacio destinado al Aula, personas como el poeta Fernando Menéndez se han ofrecido a colaborar con nosotros y Rafael Celda nos ha obsequiado con un maravilloso logotipo.

El logotipo.

El destino es a veces caprichoso. Conocí a Rafa Celda en Madrid, en el Ministerio de Cultura, cuando la ministra Pilar del Castillo entregó el premio a nuestra biblioteca. Rafa estaba allí como autor de otro precioso logotipo, el del Plan Nacional de Fomento de la Lectura. Rafa, además de ser un reconocido diseñador gráfico, es una persona entrañable y extrovertida que enseguida congenió con la delegación moscona que había acudido a Madrid, incluso conservo alguna fotografía en la que aparece charlando animosamente con los niños que nos habían acompañado a recoger el galardón.

Rafa Celda, amigo personal de Fernando, ha tenido el detalle no ya de hacernos el logotipo, sino de venir a Grado a presentarlo y colaborar en varias gestiones, propuestas e ideas sobre el Aula. Durante su estancia en Asturias, a Rafa le preguntaron varias veces sobre lo que había tratado de representar con su diseño, me alegro de que no quisiera responder y comparto su opinión de que lo importante es lo que sugiere esa imagen a cada uno, sin que nadie te diga lo que debes ver en ella, no me gustan los diseños que vienen con libro de instrucciones.

El Aula de las Metáforas.

La última vez que hablé con Fernando -ayer mismo- para ultimar algunos detalles, me dijo “se sabe donde comienza, pero nunca donde concluye una metáfora”. El punto de partida será el próximo domingo día 29, con un acto de inauguración del que prefiero no adelantar nada. ¿En qué se convertirá en el futuro el Aula de las Metáforas? Quizá en una modesta “Biblioteca de Alejandría” de la poesía, o quizá en un pretexto y un contexto para actividades de animación a la lectura, sin duda en un lugar de encuentro, de lectura, de reflexión… en suma en una biblioteca, que siempre es mucho más que una simple colección de libros. El futuro del Aula está por escribir, en todo caso… disfrutemos del presente.

(Publicado en La Nueva España el 10-2-2004)


SAN PEDRO DE VEGA DE ANZO

SAN PEDRO DE VEGA DE ANZO

Gustavo Adolfo Fernández

Todos sabemos que San Pedro es la "piedra", el cimiento sobre el que Jesús edificó la Iglesia, el primer obispo de Roma y fundador del pontificado. Pero para los vecinos de Vega de Anzo la figura de San Pedro tiene por añadidura un significado muy especial. Así, en torno a la modesta pero emblemática capilla que lleva su nombre, todos los años se celebra una misa que reúne a las familias no sólo de Vega, sino también de La Fontana, El Llano, Llera, Sobrepeña, La Caborna, Bellota y alrededores. Un acto religioso que también tiene su importancia social como punto de encuentro de parientes y amigos que quizá llevan demasiado, siempre es demasiado, sin verse.

Año tras año San Pedro es testigo de la fidelidad  de las gentes que siempre acuden a rendirle culto en un marco incomparable. De la centenaria capilla parte la corta pero sentida procesión con la imagen del santo, para llegar a la antigua escuela (felizmente restaurada) donde se celebra la misa. Cada año se ve alguna cara nueva al aumentar alguna familia; los niños van creciendo y cambian los pantalones cortos por los largos; a los más veteranos, cada vez les cuesta más subir el camino que lleva a la capilla; y otros, tristemente ya no pueden acudir al no estar ya entre nosotros, pero nos consuela saber que San Pedro que tan bien nos conoce a todos, tiene en su mano las llaves del Cielo.

Desde que San Pedro (el 29 de junio) ya no es día festivo, la misa en la escuela se ha trasladado al primer domingo siguiente, aunque el día 29 continúa celebrándose una misa por los difuntos. Atrás quedaron otros tiempos en los que, al calor de la festividad de San Pedro, también se celebraba romería en el pueblo. Y más atrás aún, cuando la capilla todavía estaba en su anterior emplazamiento de La Fontana, tenemos que buscar la bonita  tradición popular que nos habla de una gran sequía. Los vecinos, desesperados al ver sus campos cada vez más secos y que continuaba sin llover, decidieron llevar la imagen de San Pedro al río Nalón. La tormenta que siguió fue tan grande que los "goxos" en los que se recogía el trigo fueron arrollados hasta el propio río. Desde entonces se celebra anualmente una "misa de las nubes" para pedir que no haya más tormentas.

Otra tradición recuerda una ocasión en la que se colocó un ramo de planta de San Juan en la mano de la imagen de San Pedro. Una planta que echó raíces, las mismas que nos hacen volver aunque sea una vez al año a la capilla, a la escuela, al pueblo.

(Publicado originariamente en el año 2001 en la Hoja Parroquial de Santa Eulalia de Valduno)

miércoles, 9 de octubre de 2024

Glosa “Mercáu de Grau” Moscón de Oro Local 2024

Glosa “Mercáu de Grau” Moscón de Oro Local 2024

Gustavo Adolfo Fernández (05/10/2024)

¿Se imaginan ustedes una mañana dominical en Grau sin su mercáu tradicional? Resulta difícil, casi imposible. Las principales calles y plazas de la villa conforman un cuadro costumbrista que se repite cada domingo (y cada miércoles) desde hace siglos. Los vendedores madrugan más que el propio sol para preparar este lienzo que se va poco a poco llenando con las pinceladas de gentes y mercancías.

La paleta de colores incluye los variados productos de la rica huerta moscona, frutas y frutos de temporada, los siempre citados quesos de afuega´l pitu o los panes de escanda, artesanía, herramientas, ropa y calzado, un arco iris de productos de todo tipo. Sin este cuadro del mercado, los domingos moscones serían una galería de arte vacía.

El mercáu tradicional de Grau recibe hoy el Moscón de Oro Local 2024 y todos estaremos de acuerdo en que es un galardón más que merecido por su importancia económica para el concejo, como emblema y seña de identidad local, por tantas cosas que pueden añadir ustedes mismos los adjetivos y piropos que quieran.

El origen del mercado moscón debemos remontarlo a la propia fundación de la puebla o pola de Grado allá por el siglo XIII. Estas pueblas, precedentes de las actuales villas asturianas, fueron creándose jurídicamente durante los siglos XIII y XIV merced a concesiones reales o eclesiásticas y por medio de las denominadas cartas de población. Lamentablemente no se conserva la carta puebla de Grado, pero por referencias indirectas sabemos que fue concedida por el rey Alfonso X el sabio antes del año 1256. Así que Grau y su mercáu tienen al menos 768 años de historia.

El contenido de todas estas cartas puebla era similar y solía incluir la concesión del privilegio de celebrar un mercado semanal. Normalmente también se señalaba el emplazamiento de este mercado y el día de la semana de su celebración para que no coincidiera con el de otros concejos de la zona.

La importancia social y económica que adquiere el mercado de Grau se debe a la posición estratégica de la villa junto a importantes vías de comunicación (el Camín Real de la Mesa y el Camino de Santiago), por ser el centro de una extensa comarca, por las fértiles tierras de su vega, su proximidad a Oviedo y ser la puerta del suroccidente asturiano. Precisamente cuando el cronista Álvaro Fernández Miranda nos habla en 1907 de los “concurridísimos y abundantes” mercados moscones, nos dice que “en la capital los llaman la despensa de Oviedo”,  una fama que perduró en el tiempo y no sólo en relación con la capital del Principado, ¿qué moscón de cierta edad no recuerda los camiones de revendedores que partían cada domingo llenos de mercancías hacia Mieres y otras localidades?

A mediados del XVIII había en Asturias 37 mercados semanales que se celebraban en las villas cabeceras de comarca. Algunas de estas localidades como Avilés, Gijón, Luarca, Navia y la propia Grado, contaban con dos mercados a la semana. Pero de ellas, sólo Grado conserva hoy los dos.

La Flor de Grau, declarada el año pasado fiesta de interés turístico regional, era históricamente el primer gran mercado, la primera feria, tras la invernada y la llegada de la primavera.

En el Catastro de Ensenada, de 1752, se dice que las ferias de la villa eran las de La Flor y la Florina, y duraban tres días. He de confesarles que me fascina ese nombre de Florina, con ese diminutivo en -ina de resonancia tan cariñosa y a la vez tan típicamente asturiano.

No sé cuándo dejó de utilizarse Florina para designar a esta tradicional fiesta y feria que hoy, 272 años después, conocemos como la Segunda Flor, pero su nombre ha ido cambiando ligeramente a lo largo del tiempo. En 1907 Fernández Miranda habla de “La Flor primera y la Flor postrera” que duraba entonces dos días, domingo y lunes. En los años 20 del siglo XX ya se habla de La Flor Primera y La Flor Segunda, que tienen lugar el primer domingo tras la Pascua de Resurrección y siete semanas después.

No pretendo que se le cambie el nombre a la Segunda Flor…. (o sí), pero quizá podría recuperarse de alguna manera esta palabra tan guapa de Florina para que ambas denominaciones convivan.

A finales de este siglo XVIII, y sobre manera desde el XIX, comienza la decadencia de los mercados periódicos asturianos con la creación de un comercio de tiendas permanentes.

Grau sigue siendo hoy en día una importante villa comercial, de servicios y ocio para toda la comarca. Y su mercáu sigue siendo uno de los principales reclamos y eje vertebrador de la economía moscona. Hace unos años se dieron pasos importantes con la consolidación de mercados temáticos y especializados (los populares mercadones) como el Certamen de la Escanda. A lo largo del año se celebran ferias de ganado como la Caída, los Prados o San Simón. 

Sin ir más lejos actualmente está en ejecución un plan global municipal, financiado con fondos europeos, centrado precisamente en potenciar el comercio local y los mercados, que incluye la peatonalización de calles y plazas del centro de la villa, paneles informativos con información comercial y turística, cursos de formación o la creación de una plataforma digital.

Prácticamente todos los vecinos del concejo tenemos vínculos familiares con comerciantes o con vendedores de la plaza.

No es casual que Hijos ilustres de esta tierra hayan sido precisamente comerciantes como César Rodríguez y Pepín Fernández, fundadores del Corte Inglés y Galerías Preciados. O que el mismo Valentín Andrés Álvarez orientara su vida profesional hacia la economía. Su hijo mayor, Valentín Álvarez Corugedo, dejó por escrito una anécdota muy significativa:

Durante una visita a España del premio Nobel de economía Vasili Leontief, le preguntó a Valentín Andrés sobre sus escritos de Teoría del Mercado y éste le contestó lo siguiente (y leo literalmente las palabras que Álvarez Corugedo atribuye a su padre): “Mire usted, sobre el mercado todo lo aprendí en Asturias, en mi pueblo natal de Grado; allí se celebran dos mercados semanales; en ellos se dan las mismas situaciones que en cualquier mercado mundial o bolsas de comercio, desde la libre competencia, el monopolio, o cualquier otro fenómeno”.

Hay que desterrar la idea de que el mercado es un fenómeno exclusivo de la villa. Son los productos y productores de los pueblos del concejo y la comarca los que históricamente han dado contenido y prestigio a este mercado.

En Grau tenemos un cantar, un dicho con algunas variantes que dice más o menos: 

“Una tienda en cada esquina

hay en la villa de Grau,

los hombres en la taberna,

las muyeres trabayando”

Y es cierto que el comercio en general y especialmente los puestos del mercado han sido siempre en Grau un fenómeno eminentemente femenino.

Por eso es de justicia que hoy sea una mujer, Ana Álvarez Riesgo, la que recoja este galardón en nombre de todas las vendedoras que han pasado durante siglos por la plaza. Les invito a que cada uno de ustedes se imaginen a su particular vendedora recogiendo este premio. Podrá ser un familiar, una madre, una abuela o (en mi caso, mi bisabuela la Kika). O quizá sea su vendedora de confianza de toda la vida, que quizá ya no esté y perviva sólo en sus recuerdos, en su corazón, o quizá siga aún hoy con su puesto en el mercáu. Puede ser una sólo o varias, o muchas, o todas, sí son todas las vendedoras y todos los vendedores, empleados municipales y vecinos que aportaron en mayor o menor medida su granito de arena para que el mercáu de Grau se convirtiera en un referente comercial, económico y también social.

Pero es que en esencia somos todos los moscones los que recogeremos hoy este premio, más nuestro que nunca.

El vínculo identitario de la villa y todo el concejo con su mercado permanece hoy intacto. Los moscones mercadeamos cada domingo, las gentes de los pueblos reservan los miércoles para bajar a la villa para hacer sus recados, sus enredos como solemos decir. Pero la plaza moscona es además el punto de encuentro social preferido para los habitantes de toda la comarca.

Para conocer el mercáu de Grau no hace falta ir a un museo, basta, qué suerte, con venir una mañana de domingo o miércoles a la villa. Pero para comprender su origen y evolución sí. Para eso el Ayuntamiento inauguró hace poco la nueva sede “Villa y mercau” del Museo Etnográfico y de Historia de Grau, centrada precisamente en la historia de la villa, su popular mercáu, su actividad comercial e industrial.

Además de fotos históricas y objetos de comercios emblemáticos cedidos por los vecinos, les recomiendo que vean el documental creado con fondos del Archivo de la tradición Oral de Ambás en el que se muestran una serie de testimonios de vendedores y comerciantes que narran en primera persona la historia del mercáu, hablan de sus historias de vida en el mercáu, del vicio (como ellos mismos dicen) de vender en el mercáu.

¿Se imaginan ustedes una mañana dominical en Grau sin su mercáo tradicional? Resulta difícil, casi imposible… y además no hace falta que lo hagan, tal cosa no va a suceder. Será un mercado diferente, en un Grau distinto, serán otras personas las que mercadeen, pero a buen seguro que nuestro mercáu de Grau seguirá ahí afuera, aquí al lado, durante al menos otros 768 años más.

Muchas gracias.

sábado, 11 de marzo de 2023

El mal

El mal

Gustavo Adolfo Fernández

“el funcionario corrupto soy yo,

el funcionario honrado soy yo,

el hombre capaz de lo mejor,

el hombre capaz de lo peor,

el hombre a secas, yo”

Fernando Beltrán

Esta semana, el Departamento de Lengua del Instituto César Rodríguez me invitó a un encuentro literario de los alumnos de 1º de bachillerato con Ricardo Menéndez Salmón, uno de los escritores actuales más interesantes y que tenemos la suerte de que, al ser asturiano, ha estado en Grado ya en varias ocasiones. Ricardo no es sólo un gran escritor, es también un extraordinario comunicador y, dada su formación filosófica, en sus charlas siempre dice cosas interesantes. Cualquiera de sus novelas es totalmente recomendable, pero fue “La ofensa” la que inició su denominada “trilogía del mal” y la que le consagró en el panorama literario nacional.

Acudí a la charla tras varios días preocupado por un asunto que, aunque escapa a mi control y tiene sólo una importancia relativa, lo cierto es que está perjudicando mi sueño y mi maltrecha tensión arterial. Cerca de cumplir 48 años, yo quería creer que ya no me afectaban como antaño las decepciones y reveses de esta perra vida, pero se ve que no es así, que sigo sin criar callo. En fin, como ya dijo Calderón de la Mierda, esta vida es una Barca.

El caso es que todo esto me ha provocado cierta obsesión, supongo que sólo temporal, en buscar explicación al origen y las motivaciones de ciertos comportamientos viles, inmorales y, por qué no decirlo, malvados.

Naturalmente no todo es blanco o negro, hay matices, hay porqués, la gente alterna buenas y malas acciones, pero para resumir yo aplico a mi vida una sencilla regla: alguien que hace daño a sabiendas es una mala persona, también el que es injusto de forma consciente o quien abusa de su posición, el que pide pero no da o el que exige pero no cumple. También tengo claro que quien se lleva algo que no es suyo es un ladrón. A todos ellos, si no puedo combatirlos, al menos trato de evitarlos.

(Publicado en La Voz del Cubia nº38 de febrero de 2019)

La Florina y la sidra

La Florina y la sidra

Gustavo Adolfo Fernández

Estoy aprovechando mis vacaciones estivales para documentarme y preparar una charla sobre la sidra en Grau que espero dar a finales de año en el marco de las XII Jornadas de Estudios Locales que organiza el Museo Etnográfico. La candidatura a Patrimonio Inmaterial de la Humanidad y la concesión del Moscón de Oro 2019 a la Cultura Sidrera Asturiana son dos buenas y confluyentes disculpas para repasar esta historia de la sidra en nuestro concejo. Desde estas líneas quiero agradecer a los informantes que me están ayudando y, al mismo tiempo, me atrevo a pedir también la colaboración de cualquier persona que pueda facilitarme fotografías o información sobre llagares, sidra y manzana en Grau.

El caso es que repasando distinta documentación y bibliografía sobre el concejo moscón me estoy encontrando con muchos datos que yo desconocía o de los que ya no me acordaba y que, aunque nada tienen que ver con este tema que me ocupa de la sidra, me resultan muy interesantes. Quizá lo que más me ha llamado la atención ha sido que en el Catastro de Ensenada, realizado en el año 1752, se diga que las ferias de la villa eran “la Flor, la Florina y San Simón”. He de confesarles que me fascina ese nombre de Florina, con ese diminutivo en -ina de resonancia tan cariñosa y a la vez tan típicamente asturiano.

No sé cuándo dejó de utilizarse Florina para designar a esta tradicional fiesta y feria que hoy, 267 años después, conocemos como la Segunda Flor, pero su nombre ha ido cambiando ligeramente a lo largo del tiempo. En 1907, el libro Grado y su concejo de Álvaro Fernández Miranda habla de “La Flor primera y la Flor postrera” que cada una duraba entonces dos días, domingo y lunes, frente a las tres jornadas que se prolongaban antes del siglo XX. El Álbum comercial, descriptivo, gráfico y literario de Grado, editado en 1924, nos cuenta que “las principales ferias, conocidas por <La Flor Primera> y <La Flor Segunda>, tienen lugar el primer domingo después de la Pascua de Resurreción y siete semanas después”.

No pretendo que se le cambie de nuevo el nombre a la Segunda Flor, pero quizá podría recuperarse de alguna manera esta palabra tan guapa de Florina para que ambas denominaciones convivan y que las sigamos celebrando muchos años más, a ser posible, con buena sidra.

(Publicado en La Voz del Cubia nº45 de septiembre de 2019)

sábado, 31 de diciembre de 2022

Grao en el libro "No hay país" de Xuan Cándano

Acabo de terminar de leer ahora mismo el muy recomendable libro de Xuan Cándano “No hay país. Crónica política (y sentimental) de Asturias (1975-2022)”. En el último capítulo a modo de epílogo, en la página 373 y a sólo 3 del final del texto, me encuentro con una agradable sorpresa al leer lo siguiente:

“Y hay otros muchos lugares donde la actividad cultural y el movimiento asociativo mantienen un dinamismo sorprendente, como Grao”.

Que un periodista y escritor de la talla y prestigio de Cándano mente y utilice como ejemplo en este ámbito cultural y asociativo a Grao/Grau/Grado es todo un subidón que me alegra y enorgullece como Coordinador de Cultura del Ayuntamiento moscón. Soy muy consciente de que esta buena imagen de la cultura y el asociacionismo local es gracias al esfuerzo de muchas personas y factores, pero en lo personal tengo que decir que esta cita de Cándano puede servirme como refuerzo en un momento complicado en el trabajo, en el que estaba demasiado estresado y lleno de dudas.

Xuan Cándano ya me había trasmitido personalmente unas palabras muy amables hacia la actividad cultural de Grau cuando participó el pasado mes de abril en una mesa redonda en el marco de unas jornadas sobre literatura y medios de comunicación celebradas en la Casa de Cultura moscona. Pero lo que no podía esperar era que lo plasmase por escrito como ejemplo de dinamismo en un libro que repasa la historia, sobre todo política, pero también económica, social y cultural de Asturias de los últimos 50 años, desde la llegada de la democracia al año 2022 que termina dentro de unas pocas horas. Gracias Xuan por tu necesario libro, que he disfrutado mucho leyendo, pero gracias infinitas también por esas palabras hacia la cultura de Grau que a mí me han cargado las pilas lo suficiente para seguir funcionando un poco más.

Como curiosidad puedo añadir que Grao (así escrito por el autor) sólo aparece dos veces a lo largo de todo el libro. En el ya mencionado párrafo sobre la actividad cultural y el movimiento asociativo actual y en las páginas 106 y 107 en relación al 23-F, donde también aparecen con nombre y apellidos los moscones José Sierra, alcalde de Grado, Plácido Fernández, de CCOO, y Valeriano Lorenzo, alcalde de Tameza, nacido en Boal pero vecino de Grau, incluido en una lista de ochenta personas “a fusilar de inmediato”.

Cándano sólo menciona a otros tres moscones más. En la página 203 escribe que “en el XX brilla el nombre del orteguiano Valentín Andrés”. Los otros dos son Fernando Lorenzo como poeta propietario del pub El Paragües de Oviedo y Alfonso Álvarez Miranda “un asturiano de Grao nacido en Cuba que fue ministro de Industria en el último gabinete del dictador”.

Más información sobre el libro: https://www.hojadelata.net/tienda/no-hay-pais/

jueves, 8 de septiembre de 2022

Graou es noticia

Graou es noticia

Gustavo Adolfo Fernández

Es noticia, incluso en medios nacionales, que una persona ejemplar haya devuelto en Grado un sobre con dinero que había encontrado. Pero no es noticiable aquí, ni en ningún otro lugar, que cada fin de semana se destroce el mobiliario urbano. Es una pena que las buenas acciones sean noticia por inhabituales y, por el contrario, las gamberradas y delitos ya no lo sean precisamente por ser demasiado cotidianas.

¿Qué es y qué no es noticia? Los medios de comunicación no tienen nada fácil seleccionar la información, pero muchas veces son muy peculiares los criterios que se aplican. Las referencias a Grau en la prensa pueden desaparecer durante días si el corresponsal de esta zona está de vacaciones, en El Comercio sólo hay sitio para nuestro concejo en el suplemento de los domingos y en algunas páginas sobre Grao de Internet, donde no se distingue la información de la opinión, el periodista se empeña en ser protagonista saliendo siempre en todas las fotos …

A veces no me sorprende tanto el qué es noticia, sino el cuándo. Resulta que estalla ahora la controversia Grao versus Grau cuando la toponimia oficial de nuestro concejo se aprobó hace nada menos que 11 años mediante Decreto 7/2007 de la Consejería de Cultura del Principado de Asturias (BOPA 27-02-2007) y previo acuerdo entre el ayuntamiento moscón y la Xunta Asesora de Toponimia. No voy a entrar en lo que yo opino sobre este asunto, pues ya lo expuse en esta misma columna de La Mosquitera publicada en el número de junio de 2016 y con el título de “Grado-Grao- Grau, batalla perdida”. Que no se me malinterprete, no digo que me parezca mal que surja este debate, lo que no entiendo es que nadie dijera nada en 2007 y 11 años después se escuchen y lean comentarios confusos y erróneos como que es la Academia de la Llíngua Asturiana la que decide la toponimia, que no se sepa que ya se aprobó hace más de una década en pleno el topónimo Grau en asturiano o que, una vez más, se mezcle de mala manera información con opinión.

(Publicado en La Voz del Cubia nº28 de abril de 2018)

Premio que apremia

Premio que apremia

Gustavo A. Fernández

—¿A quién presentamos este año a los Moscones de Oro?

—Pues no tengo ni idea, no se me ocurre a nadie.

Yo mismo he sido testigo, en más de una ocasión, de diálogos y escenas similares desde que se abriera el plazo el pasado 1 de mayo para presentar candidaturas a los premios de este año.

¿Quién merece un galardón de tanto prestigio como los Moscones de Oro? Es complicado; tras más de veinticinco ediciones, muchas de las personas o colectivos de valía ya lo han recibido y, por desgracia, para otros que lo merecían se llega tarde pues ya no lo pueden ir a recoger. 

También existe cierta confusión a la hora de saber exactamente qué es lo que se pretende premiar en esta categoría de Moscón de Oro Local ¿Se debe reconocer a un moscón admirable aunque su actividad se haya desarrollado fuera y no le haya aportado demasiado a su concejo natal, o por el contrario hay que premiar a alguien que haga realmente algo beneficioso por y para Grado? Las bases de estos premios, en su artículo 3º, dicen que los candidatos “serán todas aquellas personas o asociaciones que se hayan distinguido en cualquier ámbito de la actividad humana, y que por ello suponga o haya supuesto una beneficiosa aportación al pueblo de Grado”. Se entiende entonces que hay que cumplir ambos requisitos, tanto méritos relevantes como aportación al concejo. No obstante, sin ánimo de polemizar sino de aportar, creo que habría que darle una vuelta a la redacción de este artículo de las bases pues resulta algo confuso y también deja fuera a otro tipo de colectivos u organismos que no sean “asociaciones” (que es lo que se cita expresamente). 

Los Moscones de Oro son unos galardones muy importantes para Grado. Como suele decirse, si no existieran habría que inventarlos. Por eso es importante que las asociaciones del concejo, que son las que pueden presentar candidaturas a esa Categoría Local, lo hagan masivamente y sin demora, pues el tiempo apremia ya que el plazo se cierra el 24 de mayo.

 (Publicado en La Voz del Cubia nº29 de mayo de 2018)

20 años de la Casa de Cultura

20 años de la Casa de Cultura

Gustavo Adolfo Fernández

¡Pues sí, han pasado ya dos décadas desde la inauguración de la Casa de Cultura de Grado/Grau!

El 21 de septiembre de 1998 abría al público la nueva Biblioteca en el Palacio Miranda-Valdecarzana. Resulta curioso que otro 21 de septiembre, pero de 1982, fallecía Valentín Andrés Álvarez, el insigne economista y escritor moscón que da nombre a esta biblioteca. Y que también un 21 de septiembre de 1956 nacía el poeta Fernando Beltrán, el fundador de esa maravillosa biblioteca de poesía llamada “Aula de las Metáforas”.

20 años es mucho tiempo, son muchas actividades desarrolladas en este centro cultural. Repasando las fotos de aquella época me doy cuenta que muchos de los usuarios habituales de la biblioteca ya no están entre nosotros, que los críos que participaron en las sesiones de bebecuentos son ya adolescentes, o que Hugo, aquel niño que expuso por primera vez en nuestra sala de exposiciones, es ahora el famoso pintor Fontela. Por aquí han pasado muchos y buenos artistas, escritores, conferenciantes… pero las fotos que más captan mi atención son las que enfocan al público, las miro y remiro tratando de reconocer los rostros de toda esa gente que ha acudido durante estos años a los actos de esta Casa de Cultura. Resulta obvio decir que ellos son los verdaderos protagonistas de esta historia.

Para conmemorar este aniversario, la Concejalía de Cultura está preparando una programación especial de actividades que se desarrollarán principalmente durante el mes de septiembre. Pero este es un cumpleaños de todos los moscones, por eso queremos hacer partícipes y hacemos un llamamiento a todos los ciudadanos que quieran aportar ideas o colaborar.

¡Feliz culturaños!

(Publicado en La Voz del Cubia nº27 de marzo de 2018)

miércoles, 7 de septiembre de 2022

Sin presupuesto, no hay auditorio

Sin presupuesto, no hay auditorio

Gustavo A. Fernández

No hay acuerdo para el presupuesto del  Principado en 2018. El gobierno regional, al no lograr el apoyo necesario entre los grupos de la oposición, ya ha anunciado un decreto de prórroga presupuestaria que entrará en vigor el próximo 1 de enero. El Consejero de Presidencia, Guillermo Martínez, ha dicho que “trabajamos para que el impacto de esta prórroga presupuestaria sea el menor posible para los ciudadanos”. Pero en el caso de Grau no será así y, sin estos presupuestos, nos quedamos sin auditorio. 

El pasado 24 de octubre, el alcalde de Grau, José Luis Trabanco, y la teniente de alcalde, Elsa Suárez, se reunieron con el presidente de Asturias, Javier Fernández. Entre otras cosas, solicitaron ayuda para dotar a la villa moscona de un centro cultural para acondicionarlo como auditorio, sala de estudio… El 28 de noviembre se presentó el proyecto de presupuesto regional que contemplaba 100.000 € para este equipamiento cultural en Grau. Pero todo eso ya no es más que papel mojado, Grau pierde otra oportunidad de tener, por fin, un auditorio. No voy a entrar ahora en el debate de qué tipo de teatro, auditorio o equipamiento cultural polivalente necesita Grau, qué características y funciones debe reunir, ni dónde ni cómo llevarlo a término. Lo cierto es que somos el único concejo de más de 10.000 habitantes que carece de una infraestructura de estas características. Y que seguiremos sin ella, pues no hace falta saber muchas matemáticas para entender la siguiente ecuación: sin presupuesto, no hay inversiones y, como resultado, tampoco hay auditorio.

(Publicado en La Voz del Cubia nº25 de enero de 2018)

Embudo circulatorio

Embudo circulatorio

Gustavo A. Fernández

Tras filmar unos hórreos en Sama de Grado, volvía en coche a la villa acompañado del equipo del programa de la TPA “La Quintana de Pola” y quise aprovechar el trayecto para tratar de picar la curiosidad de esta gente de la tele y que volvieran otro día a grabar más cosas del concejo. En fin, que allí iba yo hablando sin parar, dejando caer, como el que no quiere la cosa, que en Sama hay también un museo etnográfico, presumiendo de la nueva y flamante carretera AS-313, diciéndoles que en La Mata hay una empresa de humus de lombriz, que el Consejo Regulador de la Faba está en Grado… Pero al llegar al puente de La Mata mi labia empezó a menguar tan drásticamente como el ancho de la carretera, hasta quedarme mudo en las Calles Nuevas. Tras haber presumido tanto de mi concejo, me estaba dando cierto apuro y vergüenza el embudo circulatorio que tenemos en esta zona.

La verdad es que fue una comedura de tarro mía y esta gente de la tele no parecieron reparar en ello. Quizá sea porque una cosa es sufrir puntualmente como visitante este tramo en el que no se pueden cruzar dos vehículos y otra usarlo a diario como vecino. Parece increíble que aún hoy en día el tráfico rodado hacia los pueblos más habitados del concejo tenga que cruzar el centro de la villa y estas estrechísimas Calles Nuevas. Reconozco mi error al presumir de la nueva carretera a Sama cuando lo que debería hacer es reivindicar una circunvalación que evite el paso de todo este tráfico por la villa.

(Publicado en La Voz del Cubia nº 22 de octubre de 2017)

Patrimonio Inmaterial

Patrimonio Inmaterial

Gustavo Adolfo  Fernández

Como nuevo Cronista Oficial de Grado/Grau uno de los primeros trabajos que pretendo acometer es una lista o inventario del patrimonio cultural inmaterial del concejo. Para ello pido la colaboración de todos los moscones  que pueden hacerme llegar sus propuestas y sugerencias al correo cultura@ayto.grado.es o a través de las redes sociales (Facebook y Twitter) del área de cultura municipal.

Lo primero que conviene aclarar es lo que entendemos por patrimonio inmaterial o intangible. El patrimonio cultural de un pueblo no son sólo sus monumentos y colecciones de objetos históricos; incluye también las tradiciones, costumbres, conocimientos, destrezas, técnicas y rituales que comparte una comunidad y que perviven gracias a la herencia de una generación a otra.

Este conjunto de experiencias se manifiestan en diversos ámbitos como la tradición oral y lingüística, artes como la música y el baile, juegos y deportes, tradiciones culinarias, rituales y actos festivos tanto religiosos como profanos, oficios y saberes…

En Grado tenemos unos cuantos ejemplos obvios como la jerga del Bron y la mascarada de los Aguilandeiros de San Xuan de Villañada, los payones de Temia, las novenas del Fresno, las dos ferias de la Flor, la puya del ramu de San Antón en Coalla,  San Roque en Salcéu, Santiago y Santa Ana y otras romerías de todo el concejo, el queso de afuega´l pitu, la barreña, el escaldáu, la escanda, el tocinillo de cielo, artesanía muy típica de nuestro concejo como fueron los goxeiros o los canteiros de Villandás… una lista que puede crecer y actualizarse permanentemente gracias a las aportaciones de todos los vecinos.

(Publicado en La Voz del Cubia nº 16 de abril de 2017)